Persona

Philipp II.

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Nacimiento

  1. 21.05.1527

Muerte

  1. 13.09.1598

Biografia

Felipe II de España, llamado «el Prudente», nació el 21 de mayo de 1527 en Valladolid, hijo del emperador Carlos V e Isabel de Portugal. Por línea paterna descendía de Juana de Castilla y Felipe el Hermoso, y por línea materna, del rey Manuel I de Portugal y María de Aragón. Tenía dos hermanas, María de Austria y Juana de Austria. Felipe creció como heredero de un extenso dominio de los Habsburgo y fue preparado desde muy joven para asumir sus responsabilidades futuras. Primero recibió clases de Silíceo y más tarde de Juan Calvete de Estrella. Aprendió latín y griego, pero nunca llegó a dominar por completo el francés ni el italiano. Como Carlos V se ausentaba con frecuencia, en 1543 Felipe fue nombrado gobernador de España y hasta 1548 participó en los asuntos de gobierno. En 1546 alcanzó legalmente la mayoría de edad. Después viajó por Italia, los Países Bajos y Alemania. En las diecisiete provincias neerlandesas fue reconocido en 1549 como heredero. El viaje le permitió familiarizarse con las distintas partes de los dominios de los Habsburgo antes de regresar a España en 1551. Su posición política creció rápidamente. En 1540 Felipe fue nombrado duque de Milán, primero en secreto y posteriormente de manera pública. En 1554 su padre le cedió el reino de Nápoles para que pudiera casarse con la reina inglesa María I. La boda se celebró el 25 de julio de ese año, y Felipe se convirtió así en rey de Inglaterra e Irlanda por derecho de su esposa. El contrato matrimonial garantizaba una amplia independencia a Inglaterra y obligaba a Felipe a respetar sus leyes y derechos. El rey ejerció influencia sobre el gobierno, promovió la liberación de presos políticos y apoyó el retorno de Inglaterra a la Iglesia católica. El matrimonio no tuvo hijos. Tras la muerte de María en 1558, Felipe reconoció como reina a su hermana Isabel I y perdió la corona inglesa. Entre 1555 y 1556, Carlos V cedió gradualmente a su hijo los Países Bajos, Borgoña, los reinos hispánicos, Cerdeña, Sicilia y las posesiones americanas. Felipe II gobernó España desde 1556 hasta su muerte. En 1561 convirtió Madrid en la capital permanente y concentró allí la administración. A diferencia de su padre, apenas visitó sus territorios lejanos y gobernó por medio de consejos, secretarios, gobernadores y virreyes. Su gobierno fue muy centralizado y se caracterizó por una comunicación escrita minuciosa. En 1580, tras una crisis sucesoria portuguesa, ocupó el trono de Portugal con el nombre de Felipe I. Así se creó la Unión Ibérica, que mantuvo unidos a Portugal y España bajo un mismo monarca durante sesenta años. Felipe se consideraba defensor del catolicismo frente al Imperio otomano y la Reforma protestante. Por ello, su reinado estuvo marcado por guerras casi constantes. Contra Francia, España obtuvo las victorias de San Quintín en 1557 y Gravelinas en 1558. La paz de Cateau-Cambrésis de 1559 confirmó la supremacía española en Italia y condujo al tercer matrimonio de Felipe, con Isabel de Valois. En los Países Bajos, las tensiones religiosas, las demandas de mayor autonomía y la imposición rigurosa de las decisiones católicas desencadenaron una rebelión que dio origen a la guerra de los Ochenta Años. Felipe envió primero al duque de Alba y después a Luis de Requesens, a su hermanastro Juan de Austria y a Alejandro Farnesio. Farnesio sometió gran parte de las provincias católicas del sur, mientras las provincias protestantes del norte se separaban de España. En el Mediterráneo, Felipe combatió contra los otomanos. Tras diversos enfrentamientos, la flota turca fue derrotada en 1571 en Lepanto por la Liga Santa. La victoria limitó la supremacía otomana en el Mediterráneo, aunque la guerra terminó posteriormente mediante negociaciones y treguas. Contra Inglaterra, Felipe luchó sobre todo por motivos religiosos y estratégicos. En 1588 envió la Gran y Felicísima Armada, conocida posteriormente como la «Armada Invencible», para invadir la Inglaterra protestante. La flota fracasó ante los combates con los ingleses y las fuertes tormentas. Sin embargo, España se recuperó pronto, y los contraataques ingleses, incluida la Armada de 1589, también fracasaron. Durante el reinado de Felipe, el Imperio español alcanzó su máxima extensión. Se completaron la conquista y la colonización de Filipinas; Manila fue fundada en 1571 y se estableció una conexión regular entre Manila y Acapulco. En América se consolidaron otros territorios, mientras que, debido a la sucesión portuguesa, las posesiones portuguesas de África y Asia pasaron también a la Corona española. Felipe apoyó proyectos científicos, geográficos y técnicos, fundó en 1583 una Academia de Matemáticas y Delineación y promovió la biblioteca de El Escorial. Se interesaba por la arquitectura, los libros, el arte, los jardines y la naturaleza. En 1584 terminó el monasterio y palacio de San Lorenzo de El Escorial, cuya construcción había ordenado después de la victoria de San Quintín. Su reinado también fue importante en el ámbito cultural. En España vivieron y trabajaron escritores religiosos como Teresa de Ávila y Juan de la Cruz, pintores como Tiziano, El Greco y Pieter Bruegel el Viejo, y arquitectos como Juan de Herrera. Más tarde, esta época sería considerada el apogeo del Siglo de Oro español. La vida familiar de Felipe estuvo marcada por las pérdidas y las preocupaciones dinásticas. Su primera esposa, María Manuela de Portugal, murió en 1545 después de dar a luz a su hijo Carlos. El príncipe de Asturias era física y psicológicamente inestable, conspiró contra su padre y fue encarcelado en 1568; posteriormente murió en el castillo de Arévalo. Con Isabel de Valois, Felipe tuvo dos hijas que sobrevivieron, Isabel Clara Eugenia y Catalina Micaela. Tras la muerte de Isabel, en 1570 se casó con Ana de Austria, con quien tuvo varios hijos. Solo el hijo llamado Felipe alcanzó la edad adulta y más tarde se convirtió en rey de España como Felipe III. La política de Felipe ejerció una gran presión sobre las finanzas. Las guerras, la administración del imperio y la dependencia de los créditos provocaron reiteradas suspensiones de pagos y un aumento de la deuda pública. Castilla soportó especialmente la carga principal. La inflación y los elevados impuestos agravaron los problemas económicos, aunque los ingresos procedentes de América y del comercio ultramarino eran considerables. En el interior, Felipe tuvo que afrontar además la rebelión de los moriscos de las Alpujarras y la crisis relacionada con su antiguo secretario Antonio Pérez. En Aragón reprimió por la fuerza la resistencia a la justicia real y posteriormente limitó los privilegios del territorio. Felipe era reservado, religioso, culto y de carácter serio e introvertido. Sus contemporáneos lo describieron como prudente y perseverante, mientras que sus enemigos lo presentaron como fanático y despótico. Estas imágenes contrapuestas se vieron reforzadas por su propia política de secreto: prohibió que se publicara una biografía suya durante su vida y ordenó destruir su correspondencia privada. De este modo, tanto sus defensores como sus adversarios pudieron difundir leyendas especialmente poderosas sobre su figura. Durante sus últimos años, Felipe sufrió gravemente de gota y otras enfermedades. En la primavera de 1598 fue trasladado desde Madrid hasta El Escorial. Después de una larga y dolorosa agonía, murió allí el 13 de septiembre de 1598, a los setenta y un años. Con su muerte terminó un reinado durante el cual la Monarquía Hispánica alcanzó el apogeo de su poder europeo y reunió territorios en todos los continentes conocidos entonces.

Fuente: Felipe II de España (es, 175240272). Los hechos fueron seleccionados, resumidos y reformulados de forma independiente. Contenido fuente de Wikipedia: CC BY-SA 4.0