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Portrait of Dom Pedro, Duke of Bragança title QS:P1476,en:"Portrait of Dom Pedro, Duke of Bragança" label QS:Len,"Portrait of Dom Pedro, Duke of Bragança"
Unidentified artist; after John Simpson (1782–1847) Details on Google Art Project
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Fuente de la imagen: File:Portrait of Dom Pedro, Duke of Bragança - Google Art Project edited.jpeg · Licencia: Public domain
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Biografia
Pedro I de Brasil, conocido en Portugal como Pedro IV, nació el 12 de octubre de 1798 en el Palacio Nacional de Queluz, cerca de Lisboa, y murió allí el 24 de septiembre de 1834. Pertenecía a la casa de Braganza y era el hijo varón superviviente mayor del rey Juan VI de Portugal y de Carlota Joaquina de España. Por su papel posterior en la independencia de Brasil recibió, entre otros, los sobrenombres de «el Libertador» y «el Rey Soldado». Fue emperador de Brasil de 1822 a 1831 y, en 1826, rey de Portugal durante un breve periodo.
Su infancia estuvo marcada por las tensiones familiares. Sus padres vivían separados de hecho y Pedro creció principalmente junto a su abuela, la reina María I. Desarrolló una relación de confianza más estrecha con su institutriz, Maria Genoveva do Rêgo e Matos, y con su preceptor, António de Arrábida. Recibió una formación amplia en matemáticas, historia, geografía, economía política, lógica y varias lenguas. Al mismo tiempo, fue un joven temperamental e impulsivo, aficionado a la actividad física, la equitación, la caza, los trabajos de carpintería y la música. Tocaba varios instrumentos, componía canciones y se mantuvo intelectualmente activo durante toda su vida, aunque le resultaba difícil dominarse.
Cuando las tropas de Napoleón invadieron Portugal en 1807, la familia real huyó a Brasil. Pedro, que tenía nueve años, viajó con ella a Río de Janeiro, donde creció. Después de que Brasil se convirtiera en reino en 1815, la corte permaneció inicialmente en el Nuevo Mundo. En 1817, Pedro se casó por poderes con la archiduquesa austríaca María Leopoldina, que poco después llegó a Río de Janeiro. La pareja tuvo siete hijos, entre ellos María II de Portugal y el futuro emperador Pedro II de Brasil. Sin embargo, el matrimonio quedó gravemente afectado por las numerosas relaciones extramatrimoniales de Pedro.
La revolución liberal de Oporto de 1820 obligó a Juan VI y a la mayor parte de la familia real a regresar a Portugal. Pedro permaneció en Brasil como príncipe regente en 1821. En esa situación tuvo que elegir entre la lealtad a su padre y los intereses de su país de nacimiento y de vida. Las Cortes portuguesas pretendían revertir la autonomía política de Brasil y ordenar el regreso de Pedro a Lisboa. Ante esa presión, él se alineó cada vez más con el movimiento nacional brasileño.
El 9 de enero de 1822, en respuesta a una petición con miles de firmas, Pedro declaró que quería permanecer en Brasil. Esta decisión pasó a conocerse como el «Fico». Durante los meses siguientes, con el apoyo de su ministro José Bonifácio de Andrada, obtuvo respaldo en las provincias de Minas Gerais y São Paulo. El 7 de septiembre de 1822, a orillas del río Ipiranga, declaró terminadas las relaciones políticas con Portugal y proclamó «independencia o muerte». El 12 de octubre fue proclamado emperador de Brasil y el 1 de diciembre fue coronado.
Después hubo que imponer militarmente la independencia. Las tropas portuguesas aún permanecían en varias regiones, y Pedro ordenó combatir la resistencia en el norte, el nordeste y el sur. También fue sofocada en 1824 la Confederación del Ecuador, una rebelión separatista en varias provincias nororientales. El 29 de agosto de 1825, Portugal reconoció oficialmente la independencia de Brasil. Sin embargo, el tratado obligó a Brasil a pagar elevadas indemnizaciones y a aceptar concesiones económicas desfavorables frente a Portugal y Gran Bretaña.
El gobierno de Pedro estuvo marcado por la tensión entre un poder ejecutivo imperial fuerte y las demandas liberales de control parlamentario. En 1823 disolvió la asamblea constituyente después de que se agravaran los enfrentamientos con José Bonifácio y sus partidarios. Una nueva Constitución entró en vigor el 25 de marzo de 1824. A pesar de sus errores políticos, según la biografía Pedro no vulneró fundamentalmente sus disposiciones: no recurrió al fraude electoral, no restringió la libertad de prensa ni disolvió el Parlamento simplemente por descontento personal. Además, defendía la abolición gradual de la esclavitud y concedió tierras en su hacienda de Santa Cruz a personas liberadas.
En política exterior, la guerra por la provincia Cisplatina fue la principal carga para su gobierno. Una rebelión separatista, apoyada por las Provincias Unidas del Río de la Plata, condujo a un conflicto prolongado. En 1828, Brasil reconoció finalmente la independencia de la provincia, que pasó a constituirse como Uruguay. Las obligaciones portuguesas de Pedro también perjudicaron su reputación en Brasil. Tras la muerte de su padre en marzo de 1826, se convirtió en rey de Portugal con el nombre de Pedro IV. Ya en mayo renunció a la corona portuguesa en favor de su hija menor, María II, pero posteriormente su hermano Miguel tomó el poder y se proclamó rey.
La vida privada de Pedro agravó sus dificultades políticas. Su relación con Domitila de Castro, posteriormente marquesa de Santos, provocó un escándalo en la corte. Pedro la favorecía abiertamente y trataba cada vez peor a María Leopoldina. La emperatriz murió en 1826 después de un aborto espontáneo, y los rumores acusaron a Pedro de haber causado su muerte. Afectado por los remordimientos, rompió definitivamente con Domitila en 1829 y se casó con Amelia de Leuchtenberg. Este matrimonio fue más armonioso, y Amelia se convirtió en una madrastra atenta para sus hijos.
La creciente oposición liberal, los disturbios entre brasileños y portugueses en Río de Janeiro y el agotamiento de Pedro condujeron finalmente a su abdicación. El 7 de abril de 1831 renunció en favor de su hijo de cinco años, Pedro II. Junto con Amelia y su hija María II, abandonó Brasil para restaurar los derechos de esta última en Portugal. Bajo el título de duque de Braganza, organizó en las Azores un ejército liberal, desembarcó en Oporto en 1832 y dirigió la lucha contra su hermano Miguel. Aunque sus tropas eran inferiores en número, resistieron durante mucho tiempo. La ofensiva hacia el sur y la toma de Lisboa inclinaron la guerra civil a favor de María II; en 1834 Miguel fue expulsado de Portugal.
La guerra perjudicó gravemente la salud de Pedro. Contrajo tuberculosis y murió el 24 de septiembre de 1834 en el palacio de Queluz. Por deseo suyo, su corazón fue enterrado en Oporto, mientras que su cuerpo reposó inicialmente en Lisboa. En 1972, sus restos mortales, excepto el corazón, fueron trasladados a Brasil y enterrados en el monumento de Ipiranga, en São Paulo, junto a María Leopoldina y Amelia. En la memoria histórica, Pedro I aparece tanto como un gobernante impulsivo y falible como una figura decisiva en la preservación de la integridad territorial de Brasil y en la implantación del liberalismo constitucional en Portugal.
Fuente: Pierre Ier (empereur du Brésil) (fr, 237839461). Los hechos fueron seleccionados, resumidos y reformulados de forma independiente. Contenido fuente de Wikipedia: CC BY-SA 4.0
Progenitores
Hijos
- Franziska von Brasilien
- Infante Miguel of Portugal
- Isabel Maria de Alcântara Brasileira
- Januária Maria von Portugal
- Maria Amalia von Portugal
- Maria II.
- Maria Isabel de Alcântara Brasileira
- Maria Isabel de Alcântara, Countess of Iguaçu
- Paula Mariana von Brasilien
- Pedro de Alcántara Brasileiro
- Pedro de Alcántara Brasileiro
- Peter II. von Brasilien
- Prince João Carlos, Prince of Beira
- Rodrigo Delfim Pereira