Persona

Franziska von Brasilien

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Nacimiento

  1. 02.08.1824

Muerte

  1. 27.03.1898

Retrato de Franziska von Brasilien
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Portrait of Francisca of Brazil, Princess of Joinville (1824-1898) label QS:Len,"Portrait of Francisca of Brazil, Princess of Joinville (1824-1898)"

Franz Xaver Winterhalter

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Fuente de la imagen: File:Francisca de braganca.jpg · Licencia: Public domain

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Biografia

Francisca de Brasil, cuyo nombre completo era Francisca Carolina Joana Carlota Leopoldina Romana Xavier de Paula Micaela Gabriela Rafaela Gonzaga, nació el 2 de agosto de 1824 en el Paço de São Cristóvão, en Río de Janeiro. Fue la sexta hija y la cuarta hija del emperador Pedro I de Brasil, quien también fue rey de Portugal con el nombre de Pedro IV, y de su primera esposa, la archiduquesa austríaca María Leopoldina. Entre sus siete hermanos se encontraba el futuro emperador Pedro II. Recibió su nombre en honor de san Francisco, cuyo nombre llevaba también el río brasileño São Francisco. La infancia de Francisca estuvo marcada por pérdidas tempranas. Su madre murió el 11 de diciembre de 1826 a causa de las complicaciones de un aborto espontáneo. Tres años después, Pedro I volvió a casarse, esta vez con la princesa Amelia de Leuchtenberg, nieta de la emperatriz Josefina de Beauharnais. Amelia asumió el papel materno para los cinco hijos del primer matrimonio de Pedro; de la nueva unión nació además la princesa María Amelia. Cuando Pedro I renunció al trono brasileño el 7 de abril de 1831 en favor de su hija María da Glória, para apoyar sus derechos a la corona portuguesa frente a su hermano Miguel, abandonó Brasil. Viajó a Portugal junto con su esposa embarazada, su hija mayor y su hermana, la infanta Ana de Jesus. Los niños nunca volvieron a ver a su padre. Antes de partir, el antiguo emperador nombró tutor de sus hijos al diplomático, científico, filósofo y poeta José Bonifácio de Andrada e Silva. Los hermanos permanecieron muy unidos, y las hermanas apoyaron de todas las formas posibles a su hermano Pedro de Alcântara, que se convirtió en emperador de Brasil con el nombre de Pedro II. Recibieron una educación formal, asistían regularmente a la iglesia y aprendían a tocar instrumentos musicales con profesores. El 9 de abril de 1831, durante la proclamación oficial de Pedro II, este apareció junto a sus hermanas en el balcón del Palacio Imperial. La vida posterior de Francisca quedó estrechamente vinculada a Francia. En 1838 conoció a Francisco de Orleans, príncipe de Joinville e hijo del rey francés Luis Felipe I. Francisco había participado en una expedición francesa a México y durante su viaje también había visitado Cuba y Brasil. En la corte de Río de Janeiro fue recibido calurosamente. En una recepción celebrada en su honor, él y Francisca, que entonces tenía catorce años, bailaron juntos casi todas las danzas. Ambos eran parientes cercanos y aquel encuentro los aproximó. En 1843, Francisco regresó a Río de Janeiro para casarse con ella. La boda se celebró el 1 de mayo de 1843. Desde entonces, Francisca ostentó el título de «Su Alteza Real, la princesa de Joinville». Su dote fue valorada en un millón de francos y se completó con una asignación temporal equivalente al seis por ciento del presupuesto nacional brasileño y con 25 millas cuadradas de tierras en la provincia de Santa Catarina. Pedro II había reservado ese territorio dos años antes para la dote de su hermana, por lo que recibió el nombre de Colonia Dona Francisca. Con el matrimonio, la colonia pasó a estar bajo la soberanía del príncipe de Joinville y empezó a ser conocida como Joinville. La fortuna personal de Francisca, independiente de la dote, incluía 25.000 francos y una herencia de diamantes valorada en 200.000 francos. Después de la boda, la pareja se estableció en París. Francisca era considerada una de las nueras más bellas de Luis Felipe y gozaba de gran popularidad en la capital francesa por su carácter espontáneo y alegre. En la corte la llamaban «La belle Françoise», es decir, «la bella Francisca». Sus costumbres brasileñas parecían exóticas y, en algunos casos, escandalosas para la sociedad cortesana francesa; entre ellas se mencionaba el hábito de comer sopa de loro. Por las noches, a diferencia de otros miembros de la familia real, a Francisca y a su esposo les gustaba visitar cafés, restaurantes y teatros, mientras que a primera hora de la mañana solían montar a caballo en el Bois de Boulogne. Francisca, al igual que Francisco, era una talentosa acuarelista. En Francia también entabló amistad con la brasileña Luísa Margarida de Barros Portugal, condesa de Barral, casada con un noble francés. La Revolución de 1848 derrocó a Luis Felipe. El rey huyó a Inglaterra, y Francisca y el príncipe de Joinville también marcharon al exilio. Allí, Francisca mantuvo junto con su cuñada, la duquesa de Aumale, una estrecha amistad con la reina Victoria. Debido a dificultades económicas, en 1849 Francisco firmó con el senador hamburgués Christian Mathias Schroeder un contrato para un proyecto de colonización en el sur de Brasil. Le concedió a Schroeder ocho millas cuadradas de tierra para su enajenación perpetua y, al mismo tiempo, se convirtió en socio de la Sociedad Colonizadora de Hamburgo. Este acuerdo dio inicio al asentamiento organizado del nordeste de la provincia de Santa Catarina. Los primeros participantes del proyecto llegaron el 22 de mayo de 1850, y durante el primer semestre de 1851 llegó el primer grupo de inmigrantes. A lo largo de los ríos Cachoeira y Mathias surgieron asentamientos que se expandieron gradualmente. La fundación de la Colonia Dona Francisca formó parte de los proyectos de colonización de influencia alemana promovidos durante el Imperio, destinados al establecimiento de pequeños propietarios libres. Francisca permaneció toda su vida muy unida a su hermano Pedro II, quien la llamaba cariñosamente «Mana Chica». Ella le advertía sobre el crecimiento del republicanismo en Brasil y apoyaba la adopción de medidas enérgicas. En 1864 envió a los príncipes Gastão y Augusto a Brasil para que se casaran con sus sobrinas Leopoldina e Isabel. Sin embargo, los planes familiares se invirtieron: Gastão se casó con Isabel y Augusto con Leopoldina. Años antes, Francisca había recomendado a la condesa de Barral, a quien había conocido en Francia, como institutriz de las princesas Isabel y Leopoldina. Durante sus últimos años fue testigo de la caída del Imperio de Brasil en 1889 y del exilio de su hermano y de la familia de este. Tras el fin del Segundo Imperio francés en 1870, Francisca regresó con su familia a Francia. Murió en París el 27 de marzo de 1898, a los 73 años. Su esposo le sobrevivió dos años. Ambos fueron sepultados en la Capilla Real de Dreux. A través de su hija, la duquesa de Chartres, Francisca fue bisabuela materna de la princesa Margarita de Dinamarca y, por esa línea, antepasada de Ana de Borbón-Parma, esposa del rey Miguel I de Rumanía. Su memoria continuó presente después de su muerte. Su diario del viaje de Brasil a Francia fue publicado posteriormente. En Joinville, una réplica de su busto en la Rua das Palmeiras y una importante calle que lleva su nombre recuerdan a la princesa y a su esposo. Tres de sus acuarelas, con representaciones de aves, forman parte de la colección de la Biblioteca Nacional de Brasil. Francisca también era una entusiasta de la fotografía y fue retratada en numerosas ocasiones. A lo largo de su vida llevó primero el título de princesa de Brasil y, después de su matrimonio, el de princesa de Joinville; además, recibió varias altas condecoraciones brasileñas y europeas.

Fuente: Francisca de Bragança (pt, 71324439). Los hechos fueron seleccionados, resumidos y reformulados de forma independiente. Contenido fuente de Wikipedia: CC BY-SA 4.0