Persona

Maria Anna von Österreich

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Nacimiento

  1. 24.12.1634

Muerte

  1. 16.05.1696

Retrato de Maria Anna von Österreich
Detalles de la imagen

Porträt der Mariana de Austria

Diego Velázquez

Kunsthistorisches Museum Wien, Bilddatenbank .

Fuente de la imagen: File:Diego Velázquez 032b.jpg · Licencia: Public domain

Redimensionada para su presentación.

Biografia

Mariana de Austria nació el 22 de diciembre de 1634 en Wiener Neustadt con el nombre de Maria Anna von Österreich. Fue hija del emperador Fernando III y de la infanta española María Ana, por lo que pertenecía tanto a la rama austríaca como a la española de la Casa de Habsburgo. Por parte de madre era nieta de Felipe III de España, mientras que por parte de padre descendía del emperador Fernando II. Pasó su infancia entre Viena y las residencias de la corte imperial, donde recibió la educación integral habitual de una princesa de los Habsburgo, que incluía formación religiosa, lenguas, música y ceremonial cortesano. Desde muy joven quedó integrada en la política matrimonial de la dinastía y fue prometida inicialmente a su primo Baltasar Carlos, heredero del trono español. Su familia estuvo marcada por las alianzas políticas de los Habsburgo. Su madre murió en 1646, en Linz, debido a complicaciones surgidas durante el parto de su hija menor. Después, Fernando III volvió a casarse, primero con María Leopoldina de Habsburgo-Médici y, tras la muerte prematura de esta, con Leonor de Mantua. De este modo, el número de hermanos y hermanastros de Mariana siguió aumentando. Los vínculos familiares entre los Habsburgo austríacos y españoles contribuían a consolidar la dinastía en una época determinada por las guerras y la rivalidad entre las potencias europeas. La muerte de Baltasar Carlos en 1646 cambió radicalmente el destino de Mariana. Felipe IV de España, viudo tras la muerte de su primera esposa, Isabel de Francia, necesitaba volver a casarse para engendrar un heredero varón. Por ello, Mariana, que apenas tenía once años, fue destinada a convertirse en esposa de su tío. La unión debía asegurar la sucesión y evitar que la monarquía española quedara bajo la influencia de una dinastía extranjera mediante un posible matrimonio de la heredera María Teresa. Debido al estrecho parentesco, fue necesaria una dispensa pontificia. Las capitulaciones matrimoniales se firmaron en 1647 y la boda se celebró por poderes en Viena el 8 de noviembre de 1648. Tras viajar a España, el matrimonio fue ratificado presencialmente el 7 de octubre de 1649 en Navalcarnero, cerca de Madrid. Mariana tenía entonces catorce años y Felipe IV, cuarenta y cuatro. El 15 de noviembre de 1649 Mariana entró solemnemente en Madrid y fue presentada como reina ante la corte española. Aunque el matrimonio había sido concertado por razones dinásticas, según la imagen transmitida por las fuentes se convirtió en una relación estable, marcada por una confianza mutua cada vez mayor. Mariana acompañó al rey durante los últimos años de su reinado y adquirió una influencia creciente en los asuntos de la Corona. Su principal cometido siguió siendo, en un primer momento, garantizar la sucesión. En julio de 1651 dio a luz a su primera hija, Margarita Teresa. El nacimiento fue celebrado en todos los territorios de la Monarquía Hispánica, pero el posparto debilitó gravemente a la reina. Además, enfermó de viruela. Sobrevivió, aunque la enfermedad le dejó visibles cicatrices en el rostro. Después de un largo período sin nuevos embarazos, comenzaron a circular rumores sobre su supuesta infertilidad. En 1655 nació otra niña, pero padecía epilepsia y murió a los quince días. En 1656 nació muerta otra hija. Finalmente, el 20 de noviembre de 1657 nació el heredero varón esperado, Felipe Próspero. Su nacimiento facilitó las negociaciones de paz con Francia, que culminaron en 1659 con la Paz de los Pirineos. Como parte del acuerdo, la hijastra de Mariana, María Teresa, se casó en 1660 con Luis XIV de Francia y renunció a sus derechos sucesorios sobre la Corona española. Después llegaron nuevas desgracias. Un hijo nacido en 1658, llamado Fernando, murió a los seis meses. El 1 de noviembre de 1661 falleció Felipe Próspero, hasta entonces heredero de la Corona. Pocos días después, el 6 de noviembre, Mariana dio a luz a otro varón: Carlos, el futuro rey Carlos II. Desde su nacimiento tuvo una salud extremadamente frágil, y su supervivencia suscitó una constante preocupación en la corte. Varios hijos de la pareja real murieron a temprana edad, debido tanto a la elevada mortalidad infantil de la época como a los frecuentes matrimonios entre parientes de los Habsburgo y a las limitaciones de la medicina. Carlos II llegó a la edad adulta, pero murió sin descendencia en 1700. Su fallecimiento provocó la extinción de la rama española de los Habsburgo y desencadenó la Guerra de Sucesión Española. Felipe IV enfermó gravemente a partir de 1664 y murió el 16 de septiembre de 1665. Mariana tenía solo treinta años y, conforme al testamento del monarca, fue nombrada tutora de su hijo de cuatro años, regente y gobernadora de los reinos españoles. De este modo, pasó a ocupar el centro del poder político. Su regencia se desarrolló en un período de crisis financiera y social, pérdida progresiva de la influencia española en Europa y fuertes tensiones cortesanas. Durante los primeros años, su confesor, el jesuita alemán Juan Everardo Nithard, ejerció una influencia especialmente destacada. Su posición provocó la oposición de numerosos nobles, sobre todo de Juan José de Austria, adversario político de Mariana e hijo ilegítimo de Felipe IV. Bajo la presión de Juan José, Mariana tuvo que destituir a Nithard en 1669 y ordenar su salida de España. La reputación de Mariana se deterioró considerablemente durante la regencia. Las dificultades económicas, la impopularidad de sus favoritos extranjeros y una campaña política organizada mediante pasquines, libelos y sátiras la convirtieron en objetivo de la oposición. Las interpretaciones más recientes subrayan que su imagen negativa estuvo condicionada en parte por la propaganda de sus adversarios. En política exterior, España también tuvo que enfrentarse durante su regencia al expansionismo francés. En la Guerra de Devolución, librada entre 1667 y 1668, Luis XIV reclamó territorios de los Países Bajos españoles para su esposa María Teresa. El conflicto terminó con la Paz de Aquisgrán y puso de manifiesto la creciente debilidad de España frente a Francia. En 1675 Carlos II alcanzó la mayoría de edad y la regencia de Mariana terminó formalmente. Como reina madre, sin embargo, conservó una influencia considerable, en parte porque la salud de su hijo era débil. En 1677 Juan José de Austria se impuso a los partidarios de Mariana y la obligó a abandonar Madrid y trasladarse a Toledo. Tras la muerte de Juan José en 1679, Mariana regresó a Madrid y recuperó parte de su importancia política. Durante sus últimos años, la cuestión sucesoria y la rivalidad con la segunda esposa de Carlos II, María Ana de Neoburgo, dominaron la vida cortesana. Mariana apoyó inicialmente a su bisnieto José Fernando de Baviera como posible heredero y, más tarde, también al archiduque Carlos de Austria. Las aspiraciones enfrentadas de ambas mujeres fueron descritas en ocasiones como la «guerra de las dos Marianas». Mariana sufrió además la muerte de su nieta María Antonia en 1692 y depositó grandes esperanzas en el hijo de esta, José Fernando. A comienzos de 1696 Mariana enfermó gravemente a causa de un doloroso tumor en el pecho izquierdo, que sus médicos identificaron como cáncer. A pesar de los tratamientos disponibles y de las rogativas religiosas, su estado empeoró. Murió en Madrid el 16 de mayo de 1696. Sus restos fueron sepultados en el Panteón de Reyes del monasterio de El Escorial, por ser la madre de Carlos II, el último monarca español de la Casa de Habsburgo. Hoy se la considera una de las mujeres más influyentes de la España del siglo XVII. Además de su actividad política, protegió las artes y contribuyó a conservar y ampliar las colecciones artísticas de los Habsburgo. Su nombre perduró también en las islas Marianas, bautizadas en su honor por misioneros jesuitas, y, de forma indirecta, en la fosa de las Marianas.

Fuente: Mariana de Austria (es, 175097427). Los hechos fueron seleccionados, resumidos y reformulados de forma independiente. Contenido fuente de Wikipedia: CC BY-SA 4.0