Persona

Luisa Fernanda von Spanien

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Nacimiento

  1. 30.01.1832

Muerte

  1. 02.02.1897

Retrato de Luisa Fernanda von Spanien
Detalles de la imagen

Infanta doña Luisa Fernanda de Borbón

Biblioteca Nacional de España – Unknown photographer

Archivo General de Andalucía

Fuente de la imagen: File:Infanta doña Luisa Fernanda de Borbón.jpg · Licencia: Public domain

Redimensionada para su presentación.

Biografia

María Luisa Fernanda de Borbón y Borbón-Dos Sicilias nació el 30 de enero de 1832 en el Palacio Real de Madrid. Fue la segunda y última hija del rey de España Fernando VII y de su cuarta esposa, María Cristina de Borbón. Era, por tanto, hermana menor de Isabel II y nieta tanto del rey español Carlos IV como del rey Francisco I de las Dos Sicilias. Fue bautizada en el Palacio de Aranjuez. Su matrimonio estuvo estrechamente vinculado a los intereses políticos de las casas reales europeas. En 1845, los acuerdos de Eu establecieron que María Luisa se casaría con el príncipe francés Antonio de Orleans, duque de Montpensier e hijo del rey francés Luis Felipe. Originalmente, la boda solo podía celebrarse después de que su hermana Isabel II tuviera descendencia. Sin embargo, Luis Felipe decidió ignorar ese acuerdo y pactó con María Cristina la celebración simultánea de las bodas de ambas hermanas. El 10 de octubre de 1846, María Luisa y el duque de Montpensier se casaron en el Palacio Real de Madrid, mientras que Isabel II contraía matrimonio ese mismo día con Francisco de Asís. Las celebraciones incluyeron corridas de toros, fuegos artificiales, música, bailes y representaciones teatrales. Tras la boda, la pareja vivió inicialmente en Francia. La Revolución de 1848 provocó, sin embargo, un cambio dramático. Cuando el 24 de febrero una multitud se dirigió al Palacio de las Tullerías, Luis Felipe huyó. El duque de Montpensier acompañó a su padre, mientras María Luisa permanecía en el palacio. Un sirviente la ayudó a escapar sin ser reconocida entre la muchedumbre. Más tarde, los adversarios de su esposo utilizaron este abandono para acusarlo de cobardía. A finales de febrero, María Luisa consiguió reunirse con él en Claremont, cerca de Londres. Como el duque no era bien recibido en Gran Bretaña debido a sus ambiciones políticas, la pareja regresó a España en 1848. Los revolucionarios franceses habían confiscado sus propiedades, y María Luisa y su esposo reclamaron al mismo tiempo el pago de la herencia que les correspondía y de la asignación anual de la infanta. El Gobierno español quería mantenerlos lo más lejos posible de Madrid para evitar su intervención en la política y les propuso establecerse en Sevilla. En mayo de 1848, el matrimonio se trasladó allí. Después de una breve estancia en el palacio arzobispal, ocupó el Alcázar. Durante una sublevación militar ocurrida ese mismo mes, María Luisa y su esposo tuvieron que ser trasladados temporalmente a San Juan de Aznalfarache. Más adelante, María Luisa intercedió con éxito para que se indultara a un sublevado condenado a muerte. En Sevilla, su corte se convirtió en un importante centro social. En 1850, la pareja compró el Palacio de San Telmo y lo amplió con extensos jardines, edificios de servicio e instalaciones destinadas a la cría de caballos y ganado. El duque adquirió también propiedades en Sanlúcar de Barrameda, Villamanrique, Castilleja de la Cuesta y otros lugares. La familia pasaba allí habitualmente los veranos y utilizaba algunas de sus fincas para el descanso y la caza. María Luisa y su esposo apoyaron la restauración de varios edificios religiosos, entre ellos el santuario de Nuestra Señora de Regla, en Chipiona, y el monasterio de La Rábida. La pareja participó activamente en la vida pública sevillana. Asistía a las procesiones del Corpus Christi y de la Semana Santa, apoyaba a diversas hermandades y contribuyó a que la Hermandad de Montserrat volviera a participar en las procesiones después de una larga interrupción. María Luisa también promovió la recuperación de la procesión del Santo Entierro. Ambos ejercieron una amplia labor caritativa. En enero de 1850, María Luisa fundó una sociedad de beneficencia domiciliaria destinada a atender a los enfermos pobres en sus propias casas. Durante la inundación de 1856, los esposos visitaron en barca las parroquias afectadas y repartieron ayudas económicas. El Palacio de San Telmo atrajo a numerosos aristócratas españoles y europeos y dinamizó la vida social y económica de la ciudad. Isabel II denominó aquel entorno la «corte chica». María Luisa y el duque también fomentaron la música, apoyaron a la Sociedad Filarmónica de Santa Cecilia y organizaron anualmente un concurso musical. En sus viajes, la pareja continuó promoviendo las artes, la religión y las instituciones culturales. En 1858 respaldó la Exposición Agrícola, Industrial y Artística de Sevilla. Sin embargo, la familia siguió siendo objeto de controversia política. En 1867, varios generales ofrecieron al duque de Montpensier la corona española en caso de que quedara vacante. En 1868, el duque financió planes para derrocar a Isabel II, por lo que tuvo que exiliarse con su familia en Lisboa. Tras el triunfo de la revolución, la familia regresó a Sevilla en 1869. Al año siguiente, el duque mató en duelo a Enrique de Borbón. Antes del enfrentamiento, María Luisa le había enviado un telegrama en el que le pedía que no se batiera. Más tarde, el duque y María Luisa aspiraron también a la Corona española. En la elección de un nuevo monarca, celebrada en noviembre de 1870, el duque obtuvo solo 27 votos y María Luisa, uno. Después del atentado contra el general Prim, el duque volvió a quedar bajo sospecha y la familia abandonó España. Al mismo tiempo, intentó reconciliarse con Isabel II y acabó apoyando la restauración borbónica en la persona de su hijo Alfonso. En 1872, Alfonso se comprometió con María de las Mercedes, hija de María Luisa y del duque. La boda se celebró el 23 de enero de 1878, pero la joven reina murió pocos meses después. También Cristina, hija de María Luisa, considerada posible segunda esposa de Alfonso XII, falleció de tuberculosis en 1879. María Luisa y su esposo tuvieron diez hijos. Entre ellos estuvieron María Isabel, que se casó con el conde de París; María de las Mercedes, que fue brevemente reina de España; y Antonio, que más tarde ostentó el título de duque de Galliera y se casó con la infanta Eulalia. Varios de sus otros hijos murieron durante la infancia o la juventud. Tras la muerte de su esposo, el 4 de febrero de 1890, María Luisa continuó viviendo como viuda en Sevilla. En 1893 cedió a la ciudad gran parte de los jardines de San Telmo. Con el tiempo, estos terrenos se convirtieron en el parque de María Luisa. María Luisa murió el 2 de febrero de 1897 en el Palacio de San Telmo y fue enterrada en el Panteón de Infantes del monasterio de El Escorial. Su memoria se conserva en Sevilla mediante un monumento situado en el parque que lleva su nombre.

Fuente: María Luisa Fernanda de Borbón (es, 175343844). Los hechos fueron seleccionados, resumidos y reformulados de forma independiente. Contenido fuente de Wikipedia: CC BY-SA 4.0