Persona

Prinz Antoine, Herzog zu Montpensier

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Nacimiento

  1. 31.07.1824

Muerte

  1. 04.02.1890

Retrato de Prinz Antoine, Herzog zu Montpensier
Detalles de la imagen

Antonio-de-Orleans-1824-1890

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La Ilustración española y americana 25.3.1870 pag. 84

Fuente de la imagen: File:Antonio-de-Orleans-1824-1890.jpg · Licencia: Public domain

Redimensionada para su presentación.

Biografia

Antonio de Orleans, duque de Montpensier, nació el 31 de julio de 1824 en Neuilly-sur-Seine, como hijo menor del rey de los franceses Luis Felipe I y de su esposa, María Amalia de Borbón-Dos Sicilias. Su madre era hija de Fernando I de las Dos Sicilias y nieta del rey español Carlos III. Tras la Revolución de 1830, su padre ocupó el trono francés. Antonio se convirtió entonces en príncipe y fue considerado el hijo predilecto del rey, en parte porque se parecía mucho a él. Recibió su educación inicial bajo la dirección de Antoine de Latour, quien más tarde sería su secretario durante más de treinta años. Desde 1834 estudió en el Liceo Enrique IV, donde conoció, entre otros, a su futuro cuñado Francisco de Asís. En 1840 ingresó en la Escuela Politécnica para formarse como oficial y después sirvió como teniente de artillería en Metz. Tras la muerte de su hermano mayor Fernando en 1842, su importancia dentro de la dinastía aumentó. En 1844 marchó a Argelia, donde combatió contra las tropas de Abd al-Qádir. Fue herido en el hombro y en un ojo durante un combate, pero continuó distinguiéndose y fue ascendido a comandante. Al año siguiente realizó, por encargo de su padre, un viaje diplomático por el Mediterráneo oriental, durante el cual visitó Túnez, Alejandría, El Cairo, Constantinopla y Atenas. En 1846 regresó a Argelia, fue nombrado coronel y poco después mariscal de campo. También recibió la Legión de Honor. Un momento decisivo de su vida fue su matrimonio con María Luisa Fernanda de Borbón, hermana menor de la reina española Isabel II. La unión provocó controversias políticas, pues Francia y Gran Bretaña habían acordado que María Luisa solo se casaría cuando Isabel II tuviera descendencia. A pesar de ello, las dos bodas —Isabel II con Francisco de Asís y María Luisa con Antonio— se celebraron en Madrid el 10 de octubre de 1846. Antonio y su esposa permanecieron inicialmente en Francia. La Revolución de 1848 derribó a Luis Felipe. Antonio acompañó a su padre durante la huida, mientras María Luisa tuvo que ser protegida por los sirvientes cuando la multitud entró en el palacio. Sus adversarios utilizaron ese episodio para acusarlo de cobardía. Tras el fin de la monarquía francesa, la pareja se trasladó a España. El Gobierno español, que quería mantener alejado de Madrid al ambicioso duque, les ofreció Sevilla como residencia. Antonio y María Luisa llegaron allí en mayo de 1848. Desde 1849 vivieron principalmente en el Palacio de San Telmo de Sevilla, que Antonio compró y amplió considerablemente. También adquirió terrenos, jardines y propiedades agrícolas en Andalucía, además de una residencia de verano en Sanlúcar de Barrameda. En Villamanrique restauró un palacio histórico que la familia utilizaba durante las temporadas de caza; el municipio recibiría más tarde, en honor de su hija, el nombre de Villamanrique de la Condesa. Antonio invirtió asimismo en la agricultura moderna, el regadío y la maquinaria de vapor. En Sevilla se formó alrededor del matrimonio un ambiente social y político brillante que Isabel II denominó la «corte chica». Antonio y María Luisa apoyaron a artistas, músicos, iglesias, hermandades, hospitales y obras de beneficencia. Financiaron la restauración de varios edificios religiosos, entre ellos el santuario de El Rocío, el monasterio de La Rábida y el monasterio de Montserrat. Antonio reunió pinturas, libros y objetos históricos y mostró un interés especial por la fotografía. Bajo su patrocinio se realizaron numerosas imágenes de palacios, paisajes, viajes y acontecimientos públicos. También respaldó la exposición agrícola, industrial y artística de Sevilla y diversas instituciones musicales. Al mismo tiempo, Antonio mantuvo importantes ambiciones políticas. Después del destronamiento de Isabel II en 1868, fue considerado candidato al trono español. Apoyó económicamente a sectores opositores y aportó grandes sumas al levantamiento que expulsó a Isabel II del poder. Sin embargo, sus relaciones con el general Juan Prim fueron contradictorias: Antonio ayudó inicialmente a Prim con dinero, pero Prim acabó rechazando que el duque ocupase el trono. En la elección de 1870, Antonio solo obtuvo 27 votos; el elegido fue Amadeo de Saboya. Ese mismo año se vio envuelto en un conflicto decisivo con su primo Enrique de Borbón. Tras varios ataques públicos, ambos se enfrentaron en un duelo de pistolas en Carabanchel el 12 de marzo de 1870. Enrique falló varios disparos y Antonio terminó hiriéndolo mortalmente en la cabeza. El duque fue procesado y condenado a un mes de destierro a más de diez leguas de Madrid, además de pagar una indemnización a la familia del fallecido. El escándalo perjudicó gravemente sus posibilidades de alcanzar el trono español. También quedó bajo sospecha por su posible participación en el asesinato de Prim. Una conspiración pretendía eliminar al general y llevar a Antonio al trono. Varios investigadores y el fiscal consideraron al duque el principal posible instigador, aunque su responsabilidad no llegó a demostrarse de manera concluyente. Después de que su colaborador Felipe Solís escapara, Antonio abandonó España en 1871 y residió durante un tiempo en Francia. En 1872 se sumó al proyecto de restauración que preparaba el regreso de los Borbones bajo Alfonso, hijo de Isabel II. La Restauración acercó a Antonio política y familiarmente a su sobrino. Su hija María de las Mercedes se casó en 1878 con Alfonso XII, aunque murió pocos meses después. También su hija Cristina, considerada posible segunda esposa del rey, falleció en 1879. El hijo de Antonio, Antonio de Orleans, contrajo matrimonio en 1886 con la infanta Eulalia, hija de Isabel II. De este modo, la familia siguió estrechamente vinculada a la monarquía española. Durante sus últimos años, Antonio viajó con frecuencia por Europa y mantuvo relaciones con las casas reales de Francia, Gran Bretaña, Alemania, Italia y Portugal. Poseía asimismo el palacio Galliera de Bolonia y extensas propiedades en Italia. El 4 de febrero de 1890 murió repentinamente durante una jornada de caza cerca de Sanlúcar de Barrameda, probablemente a causa de una apoplejía. Sus restos fueron trasladados con honores militares a Madrid y después al monasterio de San Lorenzo de El Escorial. Dejó una considerable fortuna y diez hijos. Su esposa, María Luisa, murió en 1897 y fue enterrada junto a él.

Fuente: Antonio de Orleans (es, 173317527). Los hechos fueron seleccionados, resumidos y reformulados de forma independiente. Contenido fuente de Wikipedia: CC BY-SA 4.0