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Bildnis Kaiser Joseph II. (1741–1790)
Carl von Sales
Dorotheum
Fuente de la imagen: File:Carl von Sales Bildnis Joseph II posthum 1823.jpg · Licencia: Public domain
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Biografia
José II de Habsburgo-Lorena nació el 13 de marzo de 1741 en la Hofburg de Viena y murió allí el 20 de febrero de 1790. Fue el hijo mayor de la emperatriz María Teresa y del emperador Francisco I Esteban, y hermano, entre otros, de María Antonieta y Leopoldo II. Recibió una educación cuidadosamente organizada que incluía historia, filosofía, lenguas clásicas y matemáticas. Entre sus principales maestros estuvieron Anton von Weger, Karl Joseph Batthyány, Johann Wilhelm Höller Franz, Bernhard Weickhart, Jean Bréquin y Christoph von Bartenstein.
A los diecinueve años, José se casó con Isabel de Parma. El matrimonio formaba parte de la alianza austro-francesa y, pese a sus orígenes políticos, se convirtió en una relación estrecha. La pareja tuvo una hija, María Teresa. Isabel sufrió un embarazo difícil y murió en 1763 después de un aborto espontáneo o parto prematuro y de contraer la viruela. La hija recién nacida, María Cristina, también sobrevivió poco tiempo. La pérdida de su esposa y de su hija afectó profundamente a José. Por razones políticas, volvió a casarse en 1765, esta vez con su prima María Josefa de Baviera. El matrimonio fue frío y no tuvo hijos; María Josefa murió de viruela en 1767. José no volvió a casarse y no dejó descendientes legítimos supervivientes conocidos.
Tras la muerte de su padre, en agosto de 1765, José se convirtió en emperador del Sacro Imperio Romano Germánico. Ese mismo año, María Teresa lo nombró corregente de los territorios de los Habsburgo. Sin embargo, ella conservó la decisión final en la mayoría de los asuntos importantes. José se ocupó principalmente del ejército, las finanzas estatales, la administración de la corte y la política exterior. Desde temprano defendió la tolerancia religiosa, la limitación de la influencia eclesiástica, el alivio de las cargas que pesaban sobre los campesinos y un mayor control estatal de la administración, la educación y la justicia. Durante su corregencia apoyó la disolución de la Compañía de Jesús y la creación de un sistema escolar supervisado por el Estado. También desempeñó un papel importante en la incorporación de Galitzia a la monarquía de los Habsburgo tras la primera partición de Polonia.
José fue un convencido representante del absolutismo ilustrado. Junto con Catalina la Grande y Federico II de Prusia, es considerado uno de los grandes monarcas ilustrados del siglo XVIII. Su programa político se conoce como josefinismo. Tras la muerte de María Teresa, el 29 de noviembre de 1780, pudo gobernar por cuenta propia. Promulgó más de 6.000 edictos y alrededor de 11.000 leyes nuevas con el objetivo de unificar y centralizar los diversos territorios de su imperio.
Entre sus medidas más importantes estuvieron el Edicto de Tolerancia de 1781 y la abolición de la servidumbre. Protestantes, calvinistas y ortodoxos pudieron practicar públicamente su religión y obtuvieron mejores oportunidades para participar en la vida estatal y económica. También mejoró la situación jurídica de los judíos: se les permitió ejercer más profesiones, asistir a escuelas y universidades, alquilar viviendas y contratar personal doméstico. Al mismo tiempo, José impulsó la germanización y restringió los derechos de autogobierno de las comunidades judías.
José limitó el poder de la Iglesia católica, disolvió numerosos monasterios contemplativos y transfirió sus bienes a un fondo religioso administrado por el Estado. Los recursos y el clero disponibles debían destinarse a la educación, la sanidad y la creación de nuevas parroquias. Durante su reinado se cerraron más de 700 monasterios. El emperador fundó además el Josephinum para formar médicos militares y abrió en 1784 el Hospital General de Viena. Su intento de centralizar la atención médica estuvo acompañado inicialmente por graves problemas de higiene y una elevada mortalidad.
También reformó profundamente la enseñanza y la justicia. La educación primaria se hizo obligatoria para niños y niñas, y se facilitó el acceso a las escuelas superiores y a las universidades. En 1784, el alemán sustituyó en muchos ámbitos al latín y a las lenguas locales como idioma de enseñanza y administración, lo que provocó una fuerte oposición en el imperio multilingüe. En el ámbito judicial, José reforzó la independencia del tribunal supremo, redujo el número de tribunales y exigió formación jurídica a los jueces. Eliminó numerosos privilegios estamentales y defendió la igualdad ante la ley. La pena de muerte quedó prácticamente abolida y fue sustituida en muchos casos por la prisión o el trabajo forzado, aunque el sistema penal establecía condiciones de encarcelamiento severas y disuasorias.
Sus medidas en favor de los campesinos fueron especialmente profundas. Estos obtuvieron libertades personales, pudieron casarse sin permiso señorial, permitir que sus hijos recibieran educación y, bajo ciertas condiciones, cambiar de residencia. José limitó también los derechos de los terratenientes e introdujo una fiscalidad más uniforme basada en el catastro josefino. Sin embargo, su intento de sustituir completamente las prestaciones de trabajo por pagos monetarios fracasó ante la resistencia de la nobleza. La persistencia de los impuestos y las cargas provocó finalmente disturbios campesinos, que en 1790 fueron especialmente intensos en la Baja Austria y Estiria.
En política exterior, José siguió una línea expansionista. Su principal objetivo era adquirir Baviera, pero Federico II y otros príncipes alemanes se lo impidieron en repetidas ocasiones. La guerra de Sucesión Bávara, entre 1778 y 1779, terminó con una limitada adquisición territorial austríaca en el Innviertel. José mantuvo una alianza con Rusia y viajó de incógnito a la corte de Catalina la Grande bajo el nombre de conde de Falkenstein. Esta alianza llevó a Austria a participar en la costosa y poco exitosa guerra contra el Imperio otomano, iniciada en 1788. Sus empresas militares y diplomáticas contribuyeron al aislamiento internacional de Austria.
Sus reformas provocaron resistencia en muchas partes del imperio porque amenazaban derechos regionales, privilegios eclesiásticos y formas de vida tradicionales. En los Países Bajos Austríacos estalló en 1789 la Revolución de Brabante, que condujo temporalmente a la formación de unos Estados belgas independientes. En Hungría, la nobleza y el clero rechazaron la centralización y la introducción del alemán como lengua administrativa. Poco antes de morir, José tuvo que retirar numerosas reformas húngaras. Su política exterior también demostró ser problemática.
Durante sus últimos años, José padeció una grave enfermedad pulmonar, probablemente tuberculosis. Después de meses de tos, fiebre y dificultad para respirar, murió con poco menos de 49 años. Fue enterrado en la Cripta de los Capuchinos de Viena. Le sucedió su hermano menor, Leopoldo II.
La memoria de José siguió siendo contradictoria. Algunos lo consideraron un gran reformador y un liberador de los privilegios feudales; otros, un gobernante impaciente y aferrado al poder que intentó imponer demasiados cambios con excesiva rapidez. Aunque muchas de sus reformas fracasaron a corto plazo, influyeron en la modernización posterior de la monarquía de los Habsburgo. Su lema era «Virtute et exemplo», es decir, «Con virtud y ejemplo».
Fuente: Jožef II. Habsburško-Lotarinški (sl, 6737840). Los hechos fueron seleccionados, resumidos y reformulados de forma independiente. Contenido fuente de Wikipedia: CC BY-SA 4.0