Persona
Margarita Theresa von Spanien
Buscar una conexión con otra personaNacimiento
12.07.1651
Muerte
12.03.1673

Detalles de la imagen
Infantin Margarita Teresa (1651-1673), Kaiserin, in rot-silberfarbenem Seidenkleid
anonymous
Kunsthistorisches Museum Wien, Bilddatenbank .
Fuente de la imagen: File:Margarita Teresa of Spain.jpg · Licencia: Public domain
Redimensionada para su presentación.
Biografia
Margarita Teresa de Austria y Habsburgo nació el 12 de julio de 1651 en el Real Alcázar de Madrid y murió el 12 de marzo de 1673 en Viena. Fue infanta de España y, posteriormente, emperatriz del Sacro Imperio Romano Germánico. Sus padres fueron el rey Felipe IV de España y su sobrina Mariana de Austria; su hermano menor reinaría como Carlos II, el último rey español de la Casa de Habsburgo. Margarita Teresa pertenecía así a las dos grandes líneas de la dinastía y desempeñó un papel central en la política dinástica hispano-austriaca del siglo XVII.
Su nacimiento fue celebrado con gran alegría en la corte española, pues era la primera hija del segundo matrimonio de Felipe IV. Esta unión se había concertado después de la muerte del heredero Baltasar Carlos, ya que la Corona española seguía necesitando un sucesor varón. Margarita Teresa descendía de varias generaciones de matrimonios entre parientes cercanos dentro de la Casa de Austria. Esta endogamia dinástica marcó a la familia y se relacionó con la elevada mortalidad infantil que afectó también a sus hermanos. De los cinco hijos del matrimonio de sus padres, solo Margarita Teresa y su hermano Carlos alcanzaron la edad adulta.
Margarita pasó su infancia en los aposentos de la reina, en el Alcázar de Madrid. Creció bajo el estricto ceremonial de la corte española y recibió una educación esmerada. Su posición en la línea sucesoria cambió varias veces. Al principio se encontraba detrás de su medio hermana mayor, María Teresa, cuyo reconocimiento como posible heredera fue solicitado temporalmente por las Cortes españolas debido a la ausencia de un sucesor masculino. Con el nacimiento de su hermano Felipe Próspero, en 1657, Margarita quedó relegada en la sucesión. Sin embargo, Felipe Próspero murió siendo todavía un niño en 1661, pocos días antes del nacimiento de Carlos II, quien era físicamente débil y posteriormente moriría sin descendencia. Como consecuencia, Margarita Teresa volvió a adquirir una considerable importancia dinástica.
Tras la muerte de Felipe IV, en septiembre de 1665, su madre Mariana asumió la regencia durante la minoría de edad de Carlos II, que solo tenía cuatro años. El testamento del monarca también regulaba el supuesto de que Carlos muriera sin herederos. La línea francesa, descendiente de María Teresa y de su esposo, Luis XIV, quedaba expresamente excluida debido a la renuncia de María Teresa a sus derechos sucesorios españoles. En cambio, se daba prioridad a los descendientes de Margarita Teresa nacidos de una unión con la rama austriaca de los Habsburgo. Si esa línea también se extinguía, el testamento contemplaba otros derechos para los descendientes de María Ana, hermana de Felipe IV, y finalmente para la Casa de Saboya. Estas disposiciones reflejaban la voluntad de mantener la Corona española dentro de las dinastías vinculadas a la Casa de Austria.
Desde su infancia, Margarita Teresa estaba prometida al emperador Leopoldo I. La alianza matrimonial debía fortalecer las relaciones entre las cortes de Madrid y Viena y, al mismo tiempo, reforzar las posibles aspiraciones de Leopoldo a la sucesión española. Las negociaciones fueron dirigidas por varios enviados imperiales. El compromiso se anunció en abril de 1663 y los capitulaciones matrimoniales se firmaron en diciembre del mismo año. Aunque circularon algunos rumores sobre un posible matrimonio con el hermano menor de Leopoldo, Margarita permaneció comprometida con el emperador. Felipe IV y Mariana apoyaban firmemente la unión, mientras que Leopoldo veía en ella tanto una forma de asegurar la continuidad de la dinastía de los Habsburgo como la posibilidad de tener un heredero.
El matrimonio por poderes se celebró el 25 de abril de 1666 en la Capilla Real de Madrid. Poco después comenzó el largo viaje de Margarita hacia Viena. Su comitiva pasó por Dénia, Barcelona, Finale, Milán y Rovereto, y continuó después a través de los territorios hereditarios de los Habsburgo. El 25 de noviembre, Leopoldo la recibió personalmente en Schottwien, y el 5 de diciembre Margarita hizo su entrada solemne en Viena. La unión tenía una gran importancia política, pero también parece haber estado marcada por una estrecha relación personal. Los testimonios y las cartas privadas conservadas describen una vida familiar armoniosa y el profundo afecto de Leopoldo por su esposa. En Viena, Margarita mantuvo su identidad española: continuó rodeándose principalmente de españoles y conservó su lengua, sus costumbres y su afición por la música y el teatro españoles.
El matrimonio tuvo cuatro hijos: Fernando Wenceslao, María Antonia, Juan Leopoldo y María Ana Antonia. Tres de ellos murieron a muy corta edad; solo María Antonia sobrevivió a la infancia. Más tarde, esta contrajo matrimonio con el elector de Baviera, Maximiliano II Manuel, y fue madre de José Fernando de Baviera, a quien Carlos II nombró heredero de la monarquía española en su testamento de 1696. Durante mucho tiempo, María Antonia había sido considerada posible heredera y futura esposa de Carlos II. Sin embargo, estos planes fueron abandonados en favor del matrimonio del monarca con María Luisa de Orleans, cuando España buscó mejorar sus relaciones con Francia.
Durante los años que vivió en Viena, Margarita Teresa estuvo embarazada siete veces. Cuatro embarazos terminaron en partos y dos en abortos espontáneos. La sucesión de embarazos y pérdidas debilitó progresivamente su salud. Después del nacimiento y la muerte de su hija menor, volvió a quedar embarazada. A comienzos de marzo de 1673 enfermó inicialmente de un mal de tipo catarral, pero su estado se agravó con rapidez. Murió el 12 de marzo, a los veintiún años. Una autopsia reveló que llevaba en el vientre un hijo varón que también había muerto. Sus restos fueron sepultados en la cripta de los Capuchinos de Viena. Leopoldo I quedó profundamente afectado por su muerte y se retiró durante varios días.
Más allá de su papel político, Margarita Teresa permaneció en la memoria gracias al arte. Diego Velázquez la retrató en varias ocasiones; la representación más famosa es la de «Las Meninas», donde aparece de niña rodeada de sus damas de compañía y de otros personajes de la corte española. Después de su llegada a Viena también fue retratada con frecuencia, ya como emperatriz y madre de una posible línea sucesoria de los Habsburgo. Otro acontecimiento cultural destacado de su etapa vienesa fue la fastuosa representación de la ópera «Il pomo d’oro», de Antonio Cesti, en 1668. Así, su breve vida unió la importancia política de una princesa de los Habsburgo con la imagen perdurable de una de las figuras más conocidas del arte barroco europeo.
Fuente: Margarita Teresa de Austria (es, 175030535). Los hechos fueron seleccionados, resumidos y reformulados de forma independiente. Contenido fuente de Wikipedia: CC BY-SA 4.0