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Portrait of Dauphin Louis Charles of France (1785-1795)
Alexander Kucharsky
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Fuente de la imagen: File:Louis Charles of France6.jpg · Licencia: Public domain
Redimensionada para su presentación.
Biografia
Luis XVII, cuyo nombre civil era Louis-Charles, nació el 27 de marzo de 1785 en el palacio de Versalles, como segundo hijo y tercer descendiente del rey Luis XVI y María Antonieta. Al nacer recibió el título de duque de Normandía. Tras la muerte de su hermano mayor, Louis-Joseph, el 4 de junio de 1789, se convirtió a los cuatro años en heredero del trono francés. Su madre lo quería profundamente y lo llamaba cariñosamente «Chou d’amour». Durante su primera infancia estuvo principalmente al cuidado de Agathe de Rambaud, quien se ocupó de él desde su nacimiento y mantuvo una relación especialmente estrecha con el príncipe. Louis-Charles era considerado un niño despierto, con una memoria extraordinaria. La mayoría de los historiadores rechazó los rumores según los cuales Axel von Fersen, y no Luis XVI, habría sido su padre biológico.
La infancia del príncipe transcurrió durante la Revolución francesa. En octubre de 1789, una multitud enfurecida obligó a la familia real a abandonar Versalles y trasladarse a París, al palacio de las Tullerías. Allí vivieron cada vez más vigilados y, en la práctica, como prisioneros. Louis-Charles y su hermana Marie-Thérèse constituían un importante consuelo para María Antonieta. En 1790, la reina acogió además a una niña llamada Zoë para que hiciera compañía a su hijo.
En junio de 1791, la familia intentó abandonar París en secreto y reunirse en Montmédy con tropas leales a la monarquía. Louis-Charles fue disfrazado de niña y al principio creyó que la huida era una especie de representación. Sin embargo, la familia fue reconocida en Varennes y conducida de vuelta a París bajo una estricta vigilancia. El regreso estuvo marcado por insultos, humillaciones y violencia, experiencias que probablemente dejaron profundas huellas en el pequeño. Después del asalto a las Tullerías, el 10 de agosto de 1792, la familia real tuvo que buscar primero protección en el edificio del Parlamento y, pocos días después, fue trasladada a la torre del Temple.
En el Temple, Louis-Charles recibió al principio clases de matemáticas, historia, geografía y literatura de su padre. Sin embargo, la familia fue tratada como un grupo de prisioneros comunes y tuvo que utilizar el apellido Capeto. Por temor a que enviaran mensajes secretos, los guardias confiscaron el papel, la tinta y los lápices; finalmente, incluso limitaron las clases de matemáticas porque sospechaban que podían servir para enseñar algún sistema de cifrado.
El proceso contra Luis XVI comenzó el 11 de diciembre de 1792. Poco antes de su ejecución, el rey pudo reunirse por última vez con su familia. Tomó a su hijo en brazos y le pidió que nunca buscara vengarse de su muerte. Louis-Charles lo prometió entre lágrimas. Tras la ejecución de su padre, el 21 de enero de 1793, los realistas franceses y varias monarquías europeas lo proclamaron rey legítimo de Francia y Navarra. Su tío, que vivía exiliado y más tarde sería Luis XVIII, asumió la regencia en su nombre. En realidad, Luis XVII nunca llegó a gobernar.
En julio de 1793, el niño, que tenía ocho años, fue separado por la fuerza de su madre, su hermana y su tía. La Comuna de París lo entregó al zapatero Antoine Simon y a su esposa, encargados de educarlo conforme a los principios republicanos. Louis-Charles fue obligado a repetir consignas revolucionarias, cantar canciones y acusar a su madre y a otros miembros de su familia. Durante la acusación contra María Antonieta se utilizaron declaraciones del niño que había firmado bajo una fuerte presión. Por ello, los historiadores consideran que esas acusaciones carecían de valor probatorio. María Antonieta fue guillotinada el 16 de octubre de 1793; probablemente Louis-Charles nunca supo de su muerte.
Después de que los Simon abandonaran el Temple en enero de 1794, las condiciones de cautiverio empeoraron drásticamente. Louis-Charles vivió prácticamente aislado en una habitación oscura, húmeda y sucia. Recibía una alimentación insuficiente y apenas tenía contacto humano. Su estado físico se deterioró progresivamente: se debilitó, adelgazó y sufrió dolorosas úlceras y articulaciones hinchadas. Solo después de que Paul Barras llamara la atención sobre su abandono, en la primavera de 1794, recibió mejores cuidados. Jean Jacques Christophe Laurent y más tarde Gomin se ocuparon de él, procurándole una habitación más limpia, paseos por el tejado de la torre, libros y juegos. Aun así, Louis-Charles siguió triste, hablaba cada vez menos y añoraba a su madre y a su hermana. Conservó hasta el final su especial cariño por los pájaros.
Desde finales de octubre de 1794 dejó de hablar por completo. En la primavera de 1795 su salud volvió a empeorar. El médico P. J. Desault lo trató, pero murió inesperadamente en junio. Los doctores Philippe-Jean Pelletan y Jean-Baptiste Dumangin asumieron entonces su atención. Louis-Charles padecía una debilidad extrema, el abdomen hinchado y diarrea crónica. En sus últimos días sufrió fiebre, vómitos y alucinaciones. Creía que su madre seguía en una torre cercana y, en su imaginación, escuchaba su voz y música. El 8 de junio de 1795 murió en el Temple, a los diez años, en brazos del supervisor de la prisión, Étienne Lasne.
La autopsia reveló numerosas alteraciones patológicas. Como causa de la muerte se consideró una enfermedad tuberculosa prolongada, en particular una tuberculosis de los ganglios linfáticos. También se encontraron antiguas cicatrices y lesiones cuyo origen no pudo determinarse con claridad. Louis-Charles fue enterrado el 10 de junio de 1795, sin lápida, en el cementerio de Sainte-Marguerite. Posteriormente no fue posible identificar con seguridad sus restos.
Durante la autopsia, el médico Pelletan extrajo en secreto el corazón del niño. La reliquia pasó por varias familias realistas y finalmente llegó a la basílica de Saint-Denis. Los análisis de ADN mitocondrial publicados alrededor del año 2000 mostraron coincidencias con la línea materna de María Antonieta. Esto confirmó con un alto grado de probabilidad que el corazón pertenecía realmente a Louis-Charles. En 2004 fue enterrado solemnemente en Saint-Denis, junto a los restos de sus padres.
Inmediatamente después de su muerte surgieron rumores de que Louis-Charles había sido rescatado del Temple y sustituido por otro niño. Durante el siglo XIX, numerosos hombres se presentaron como el supuesto Luis XVII. El más conocido fue Karl Wilhelm Naundorff, quien relató una detallada historia de fuga y encontró partidarios en Francia. Sin embargo, las pruebas de ADN refutaron su afirmación en 1993. Otros pretendientes, como el barón de Richemont y el predicador estadounidense Eliézer Williams, tampoco pudieron demostrar su identidad. La investigación histórica considera hoy que Louis-Charles murió efectivamente en el Temple. Su destino se ha convertido en un símbolo de las consecuencias humanitarias de la radicalización política y de cómo un niño pudo ser víctima de la violencia estatal durante las convulsiones de la Revolución francesa.
Fuente: Louis XVII của Pháp (vi, 75419708). Los hechos fueron seleccionados, resumidos y reformulados de forma independiente. Contenido fuente de Wikipedia: CC BY-SA 4.0
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