Persona
Napoleon Franz Bonaparte
Buscar una conexión con otra personaNacimiento
20.03.1811
Muerte
22.07.1832

Detalles de la imagen
Portrait of Napoleon Franz, the Duke of Reichstadt (also known as Napoleon II ). label QS:Len,"Portrait of Napoleon Franz, the Duke of Reichstadt (also known as Napoleon II )." label QS:Lde," Bildnis des Napoleon Franz Herzog von Reichstadt („ Napoleon II. )“"
Moritz Michael Daffinger
Scanned from a postcard
Fuente de la imagen: File:Nap-receis 50.jpg · Licencia: Public domain
Redimensionada para su presentación.
Biografia
Napoleón Francisco José Carlos Bonaparte nació el 20 de marzo de 1811 en el palacio de las Tullerías de París. Fue el único hijo de Napoleón I, emperador de los franceses, y de su segunda esposa, María Luisa de Austria. Su nacimiento cumplió el anhelado deseo dinástico de su padre, que, entre otras razones, se había divorciado de Josefina de Beauharnais para tener un heredero varón. El nacimiento de un niño se anunció en París con 101 disparos de cañón. En su bautismo, celebrado en Notre-Dame el 9 de junio de 1811, recibió los nombres de Napoleón, Francisco, José y Carlos, vinculados a miembros de ambas familias.
Desde su nacimiento llevó el título de príncipe imperial y, conforme a un decreto del Senado, fue nombrado rey de Roma. Este título debía subrayar tanto su posición como heredero del trono como la pretensión de Napoleón de enlazar su dinastía con la tradición simbólica del Sacro Imperio Romano Germánico. El niño estuvo al cuidado de una numerosa casa, encabezada por la condesa de Montesquiou como gobernanta. Él la llamaba cariñosamente «Maman Quiou». Su educación comenzó muy pronto e incluyó lectura, religión, historia, asuntos militares, idiomas, ciencias naturales y música. Contaba con una biblioteca propia, leía periódicos desde pequeño y, para su primer cumpleaños, recibió un modelo móvil de un lancero polaco. Al mismo tiempo, su educadora procuró que no recibiera una formación exclusivamente militar y consiguió que le entregaran un piano.
Sin embargo, Napoleón I pasó muy poco tiempo con su hijo. El emperador estaba absorbido por las campañas militares y las tareas de gobierno; entre el nacimiento del niño y la despedida definitiva, en enero de 1814, padre e hijo solo pudieron vivir juntos alrededor de un año y cinco meses. Más tarde, su relación fue representada en imágenes y relatos como la de un padre afectuoso con su pequeño hijo, aunque el tiempo compartido había sido breve. El último encuentro tuvo lugar el 24 de enero de 1814, antes de que Napoleón I partiera a la campaña de Francia.
Tras la toma de París por los ejércitos aliados y la primera abdicación de Napoleón I, en abril de 1814, el joven príncipe perdió su posición como posible emperador francés. Un primer acto de abdicación condicionado había reservado los derechos de su hijo, pero finalmente Napoleón tuvo que renunciar sin condiciones a la corona, tanto en su nombre como en el de sus descendientes. María Luisa y su hijo permanecieron primero en Rambouillet y Blois, y después viajaron a Austria. El Tratado de Fontainebleau declaró al niño príncipe de Parma, Plasencia y Guastalla, ya que su madre debía asumir el gobierno de Parma. Sin embargo, sus derechos sobre esos territorios fueron eliminados definitivamente en los años siguientes.
Durante los Cien Días, Napoleón I regresó brevemente al poder en 1815. Después de su nueva derrota, abdicó el 22 de junio en favor de su hijo de cuatro años y lo proclamó Napoleón II, emperador de los franceses. El Parlamento aprobó la declaración, pero el niño se encontraba en Viena y no podía ejercer el poder. Una comisión de gobierno debía actuar inicialmente en su nombre, aunque pronto evitó cualquier referencia explícita a Napoleón II y no logró acordar una proclamación oficial. Cuando las tropas británicas y prusianas avanzaron hacia París, la comisión se disolvió. Con el regreso de Luis XVIII terminó, después de unas dos semanas, el reinado puramente teórico de Napoleón II.
El joven príncipe permaneció desde entonces en Austria y fue educado junto a los archiduques de los Habsburgo. Su abuelo, el emperador Francisco I de Austria, lo trató como un miembro de la familia, pero al mismo tiempo intentó relegar políticamente sus orígenes franceses. El 22 de julio de 1818 le concedió el título de duque de Reichstadt, junto con rango, escudo y rentas. El título hacía referencia a una pequeña ciudad de Bohemia que el duque nunca visitó. En la corte vienesa se le llamaba principalmente «Franz». Aunque su padre le había pedido que nunca olvidara que había nacido príncipe francés, el entorno austríaco le dio una educación y una identidad ligadas a los Habsburgo.
A pesar de esa cautela política, el duque era querido por su familia austríaca. Mantuvo una relación especialmente estrecha con la archiduquesa Sofía, esposa de su tío y futura madre del emperador Francisco José. Sofía y sus hermanos no eran hostiles por principio a la familia napoleónica y sentían afecto por su joven pariente. Además, gracias a la biblioteca imperial pudo conocer mejor la historia de su padre. Allí leyó literatura francesa y obras sobre las campañas napoleónicas, entre ellas el «Memorial de Santa Elena», en el que Napoleón I se dirigía a su hijo.
El duque eligió la carrera militar. Ya de niño se sintió muy orgulloso cuando fue nombrado cabo. A partir de 1826 recibió formación para convertirse en oficial; en 1828 fue nombrado capitán de un regimiento de cazadores tiroleses y después participó regularmente en maniobras. En 1830 ascendió a jefe de batallón y en 1831 comenzó a servir en un regimiento de infantería húngara. Su existencia seguía teniendo importancia política. En París se gritó en 1830 «¡Viva Napoleón II!», y tanto en Bélgica como en Polonia se consideró durante un tiempo la posibilidad de convertirlo en soberano. Los gobiernos europeos continuaban viendo su nombre como una posible fuente de inestabilidad.
A comienzos de 1832 su salud empeoró. Padecía repetidas afecciones pulmonares y otras complicaciones que fueron tratadas inicialmente de manera equivocada. En realidad, sufría tuberculosis. Su madre no llegó a Viena hasta pocas semanas antes de su muerte. Napoleón II murió el 22 de julio de 1832, a los 21 años, soltero y sin descendencia. Fue enterrado en la Cripta de los Capuchinos conforme al ceremonial reservado a un archiduque austríaco. En 1940, la Alemania nazi hizo trasladar sus restos a París; desde entonces, su tumba se encuentra junto a la de su padre en el Palacio de los Inválidos.
El sobrenombre «el pequeño Águila», o «L’Aiglon», apareció después de su muerte. Aludía al apodo de su padre, «el Águila», y se difundió especialmente gracias a los poemas de Victor Hugo y a la obra teatral «L’Aiglon», escrita por Edmond Rostand en 1900. Así, Napoleón II permaneció en la memoria histórica menos por un gobierno que nunca llegó a ejercer realmente que por su ascendencia dinástica, su breve dignidad imperial teórica y su temprana muerte como símbolo de la sucesión napoleónica.
Fuente: Napoléon II (fr, 239267393). Los hechos fueron seleccionados, resumidos y reformulados de forma independiente. Contenido fuente de Wikipedia: CC BY-SA 4.0
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