Persona
Maria Dorothea von Württemberg
Buscar una conexión con otra personaNacimiento
01.11.1797
Muerte
30.03.1855

Detalles de la imagen
Maria Dorottya Wuerttemberg 01
Anton Einsle
Hungarian National Museum, Historic Portrait Archive (MNM TKCS). Published in several times in historic works, schoolbooks, articles. E.g. [1]
Fuente de la imagen: File:Maria Dorottya Wuerttemberg 01.jpg · Licencia: Public domain
Redimensionada para su presentación.
Biografia
Maria Dorothea Luisa Guillermina Carolina de Württemberg nació el 1 de noviembre de 1797 en Carlsruhe, en Silesia. Fue la hija mayor del duque württembergues Ludwig Friedrich Alexander y de su segunda esposa, Henriette de Nassau-Weilburg. Entre sus hermanos se encontraban Amalia, que más tarde se casó con el duque Joseph de Sajonia-Altenburgo; Pauline, esposa del rey Guillermo I de Württemberg; y Elisabeth, que contrajo matrimonio con el duque Guillermo de Baden. Del primer matrimonio de su padre nació además su hermanastro Karl Wilhelm de Württemberg, quien llegó a ser oficial del ejército ruso.
Maria Dorothea creció en un ambiente evangélico marcado por el pietismo. El 24 de agosto de 1819 se casó en el castillo de Kirchheim unter Teck con el archiduque austríaco Joseph Anton Johann, que desde 1796 era palatino de Hungría, es decir, representante del rey en el país. El novio tenía 43 años y ya había perdido a dos esposas, ambas fallecidas de fiebre puerperal después del nacimiento de su primer hijo. Para Maria Dorothea, de 22 años, fue el tercer matrimonio del archiduque y el comienzo de su papel como última palatina de Hungría.
Desde su llegada a Hungría mostró una cercanía poco habitual con el país. Cuando una delegación de la Dieta húngara la recibió, respondió en húngaro, algo inédito entre las mujeres de la casa de Habsburgo. Vivió en Buda junto a su esposo y compartió su simpatía por la población húngara. La pareja fue recibida afectuosamente durante sus viajes por el país; en 1821 visitó, entre otros lugares, Orosháza.
El matrimonio tuvo cinco hijos. Una hija murió todavía en la infancia y el archiduque Alexander Leopold falleció a los doce años. Los hijos que sobrevivieron fueron Elisabeth Franziska Maria, el archiduque Joseph Karl Ludwig y la archiduquesa Maria Henriette. Elisabeth Franziska Maria se casó primero con Ferdinand de Módena, fallecido en 1849, y más tarde con el archiduque Karl Ferdinand de Austria-Teschen. Su hija Maria Theresia Henriette llegaría a ser reina de Baviera. Joseph Karl Ludwig fue general de caballería y en 1869 asumió el mando supremo de la Landwehr Real Húngara. Maria Henriette se casó con Leopold de Brabante y más tarde se convirtió, como esposa del rey Leopoldo II, en reina de los belgas.
La fe evangélica de Maria Dorothea provocó tensiones dentro de la estrictamente católica familia de los Habsburgo. Por disposición papal, sus hijos debían recibir una educación católica, aunque ella misma veía con espíritu crítico las prácticas religiosas rígidas y conservadoras de la corte vienesa. Al mismo tiempo, acogió como propios a los gemelos del segundo matrimonio de su esposo, la archiduquesa Hermine Amalie y el archiduque Stephan. Este último sería también palatino de Hungría.
Como luterana convencida, Maria Dorothea se comprometió especialmente con la Iglesia evangélica. Puesto que al principio no había una iglesia evangélica en la fortaleza de Buda, asistía al culto en la iglesia de Pest, situada en la actual plaza Deák. En invierno, sin embargo, el cruce del Danubio solía ser imposible. Por ello apoyó la construcción de una iglesia evangélica en Buda y en 1844 fundó la comunidad evangélica local. Para levantar la iglesia y la casa parroquial creó una fundación de 10.000 florines. En septiembre de 1847 no pudo asistir en libertad a la consagración. También apoyó a los misioneros escoceses que trabajaban en Hungría entre la población judía y que posteriormente participaron en una comunidad protestante de lengua inglesa.
Una parte importante de su actividad estuvo dedicada a la beneficencia. Desde 1819 fue protectora de la Asociación Benéfica de Mujeres de Buda. Hizo acondicionar una casa donde mujeres pobres y solas podían ganarse la vida mediante labores de punto y hilado, y fundó cinco escuelas de trabajo para niñas. También participó en la creación de una institución para personas ciegas y apoyó el primer jardín de infancia de Teréz Brunszvik, cuyo mantenimiento asumió posteriormente la asociación. Durante la epidemia de cólera de 1830 y 1831 hizo distribuir dinero, alimentos, leña y otras ayudas. En aquella ocasión recibieron asistencia más de mil familias, con unas 3.200 personas en total. En 1839 apoyó además la fundación de un hospital infantil en Pest, del que más tarde surgiría una clínica de la Universidad Semmelweis.
Tras la muerte de su esposo, el 13 de enero de 1847, la corte vienesa ordenó que abandonara Buda. Pocos días después fue expulsada de su patria húngara y obligada a residir en el Augarten de Viena. De ese modo quedó separada no solo de su comunidad evangélica, sino inicialmente también de sus tres hijos menores. Durante la revolución y la guerra de independencia de 1848 y 1849 simpatizó con la causa húngara. Expresó su postura en cartas cifradas a su pastor y después intentó aliviar la represión contra los húngaros.
Intercedió en varias ocasiones por clérigos protestantes perseguidos. Se esforzó sin éxito por obtener el indulto del comisario gubernamental János Jeszenák, condenado a muerte, pero consiguió que se revocara un decreto dirigido contra la Iglesia evangélica húngara. Gracias a su intervención también se suavizaron las condiciones de encarcelamiento de varios obispos evangélicos. Con su ayuda pudo publicarse en el extranjero una obra prohibida sobre la historia y la persecución de la Iglesia evangélica húngara. A pesar de la estricta vigilancia, mantuvo el contacto con los protestantes y visitó tres veces su comunidad de Buda, sometida en esas ocasiones a controles humillantes y diversas restricciones.
Maria Dorothea también cuidó de su hija viuda Elisabeth Franziska Maria y de su nieta Maria Theresia Henriette. Como el padre de la niña murió poco después de su nacimiento, durante un tiempo la propia Maria Dorothea se hizo cargo de su crianza. En 1835 publicó la obra religiosa «Anklopfen des Heilands».
A comienzos de 1855 recibió permiso oficial para viajar una vez más a Buda y acompañar a su hija embarazada. Durante aquella visita acudió también a la iglesia evangélica que había apoyado. Después de sufrir un fuerte resfriado, su estado empeoró; quedó postrada en cama y sufrió una parálisis. Murió en Buda en marzo de 1855. Tras las ceremonias fúnebres fue enterrada en la cripta de los palatinos del castillo de Buda, junto a su esposo, fallecido en 1847.
Su memoria permaneció viva en Hungría. Una calle del centro de Budapest lleva su nombre y una placa conmemorativa bilingüe la honra como esposa del palatino, última palatina de Hungría y benefactora de los húngaros. También la comunidad evangélica de Buda que fundó y diversas instituciones educativas evangélicas conservan su recuerdo. En la década de 1970, su sepultura fue gravemente dañada y saqueada, pero más tarde fue restaurada con la participación de especialistas en antropología.
Fuente: Mária Dorottya württembergi hercegnő (hu, 28535524). Los hechos fueron seleccionados, resumidos y reformulados de forma independiente. Contenido fuente de Wikipedia: CC BY-SA 4.0