Persona

Katharina Jagiellonica

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Nacimiento

  1. 01.11.1526

Muerte

  1. 16.09.1583

  2. 16.11.1583

Retrato de Katharina Jagiellonica
Detalles de la imagen

Polish: Portret Katarzyny (1526–1583), córki Zygmunta Starego, żony Jana III Wazy, króla Szwecji Miniature of Catherine Jagiellon. label QS:Lpl,"Miniatura Katarzyny Jagiellonki." label QS:Len,"Miniature of Catherine Jagiellon."

Lucas Cranach the Younger

The National Museum in Krakow, Digital Collections

Fuente de la imagen: File:Cranach the Younger Catherine Jagiellon.jpg · Licencia: Public domain

Redimensionada para su presentación.

Biografia

Katarina Jagellonica nació el 1 de noviembre de 1526 en Cracovia y murió el 16 de septiembre de 1583 en el castillo de Tre Kronor, en Estocolmo. Gracias a su matrimonio con el rey Juan III, se convirtió en reina de Suecia. Como princesa polaco-lituana, católica convencida y miembro de una de las familias principescas más importantes de Europa, desempeñó un papel relevante en la política interior y exterior sueca. Por sus contactos políticos, sus intereses culturales y su influencia en cuestiones religiosas, a veces se la considera la única verdadera reina renacentista de Suecia. Katarina era la hija menor del rey polaco Segismundo I, de la dinastía de los Jagellón, y de Bona Sforza de Milán. Entre sus hermanos se encontraban Segismundo II Augusto, que más tarde sería rey de Polonia, así como Ana, Sofía y Janusz, quien llegó a ser obispo de Vilna y Poznan. Por parte de su madre, Katarina estaba además emparentada con las casas gobernantes de Milán, Aragón y Nápoles. Pasó su infancia en el castillo de Wawel, en Cracovia. Recibió educación privada y aprendió al menos polaco, italiano y latín. Entre sus maestros y consejeros espirituales estuvieron Martin Kromer, Stanislaus Hosius y Johan Herbst. Tras la muerte de su padre, en 1548, Katarina se trasladó con sus hermanas y su madre a Mazovia. Su relación con su hermano Segismundo II Augusto fue distante. Cuando Bona Sforza regresó a Italia en 1558, donde gobernaba el ducado de Bari, Katarina y su hermana Ana vivieron en condiciones inseguras y relativamente modestas. Como princesa polaco-lituana soltera, Katarina era al mismo tiempo una figura muy codiciada en el mercado matrimonial europeo. Entre sus pretendientes estuvo el zar ruso Iván IV, que más tarde recibiría el sobrenombre de «el Terrible». También se consideraron posibles alianzas con el duque Alberto de Prusia y el archiduque Fernando de Austria. Asimismo, se debatieron alianzas matrimoniales entre Polonia y Suecia. Después de varios intentos fallidos, la situación cambió tras la muerte de Gustavo Vasa y la subida al trono sueco de Erik XIV en 1560. En 1561, el duque Juan, duque de Finlandia y futuro rey Juan III, pidió la mano de Katarina, aunque su hermano Erik prohibió la unión. Juan viajó por iniciativa propia a Polonia en 1562 para impulsar las negociaciones. El 4 de octubre de 1562, Katarina y Juan se casaron en Vilna según el rito católico. Se le garantizó que podría seguir practicando su fe católica también en la Suecia luterana. Después de la boda, la pareja se trasladó a Åbo, en el ducado finlandés de Juan. Katarina llevó consigo una gran corte polaca e italiana, valiosos objetos de plata, un extenso guardarropa y un suntuoso ajuar. Entre los miembros de su séquito había clérigos, artesanos, sirvientes y enanos de corte. Sin embargo, su dote y la herencia que esperaba recibir de su madre nunca fueron pagadas por completo. La estrecha relación de Juan con Polonia-Lituania agravó su conflicto con Erik XIV, que lo acusaba de conspirar con Polonia. En 1563, tras el asedio del castillo de Åbo, Juan fue hecho prisionero. Katarina decidió acompañarlo voluntariamente al cautiverio y vivió con él durante cuatro años en el castillo de Gripsholm. Más tarde, esta decisión se relacionó con la inscripción de su anillo de bodas: «Nemo nisi mors», es decir, «nadie salvo la muerte nos separará». Se le permitió conservar a algunas damas y sirvientes polacos de su corte, mientras que otros miembros de su séquito pudieron regresar a Polonia. La presencia de Katarina mejoró la situación de la pareja encarcelada. Debido a su importancia internacional, los hombres de Erik la trataron con relativa consideración, aunque le negaron sacerdotes católicos y otras libertades religiosas. Iván IV seguía queriendo casarse con ella y presionaba para que se la entregaran. Erik XIV llegó a prometer a Rusia que entregaría a Katarina como rehén, pero no cumplió lo acordado por consideración a la opinión pública europea. Durante el cautiverio, Katarina tuvo dos hijos: Isabel, nacida en 1564 y fallecida en 1566, y el hijo Segismundo, nacido también en 1566. Tras una crisis mental temporal de Erik XIV, Juan y Katarina fueron liberados en el otoño de 1567, aunque durante algún tiempo continuaron teniendo restringida su libertad de movimiento. En la primavera de 1568 nació su hija Ana. Ese mismo año, Juan y su hermano Carlos se rebelaron contra Erik. Durante la sublevación, Katarina vivió en Vadstena, visitó varias veces el monasterio local y lo apoyó con donaciones. También participó en la administración de los fondos reunidos para la rebelión y mantuvo contacto con destacados opositores de Erik. Tras la caída de este, entró solemnemente en Estocolmo el 7 de noviembre de 1568. Katarina fue coronada reina el 10 de julio de 1569. Como católica en un país protestante, se convirtió en objeto de esperanzas y temores internacionales. La curia romana la veía como una posible mediadora para una renovación católica de Suecia. Katarina permaneció fiel a su fe, pero consideraba políticamente imposible que Juan se convirtiera al catolicismo. Se esforzó por obtener concesiones religiosas que permitieran un acercamiento entre las tradiciones católica y luterana, y mantuvo contactos con cardenales, jesuitas y el papa. En el castillo de Tre Kronor se habilitó una capilla católica para ella. El monasterio de Vadstena también ocupaba un lugar especial en sus intereses; Katarina y Juan financiaron allí obras, reparaciones y la creación de una escuela jesuita. Tras la muerte sin descendencia de su hermano Segismundo II Augusto, en 1572, el hijo de Katarina, Segismundo, adquirió importancia política. Aunque Polonia-Lituania se había convertido entretanto en una monarquía electiva, su posible sucesión siguió siendo un punto de referencia importante para la política sueca. En 1587, Segismundo llegó efectivamente a ser rey de Polonia. Katarina quedó así situada entre los intereses suecos, polacos y católicos. Al mismo tiempo, intentó sin éxito asegurar para su familia la importante herencia italiana de su madre, conocida como la herencia Sforza. Las negociaciones con las autoridades de Nápoles y con el rey Felipe II de España fracasaron debido a la resistencia de quienes también reclamaban la herencia. Juan III apreciaba profundamente a Katarina y, al parecer, recibió de ella impulsos para orientar sus ideas religiosas, su política exterior y sus preferencias artísticas. Ella favoreció los contactos con las potencias católicas y probablemente contribuyó a difundir los ideales del Renacimiento italiano en Suecia. Su matrimonio siguió siendo estrecho hasta la muerte de Katarina; no se conocen relaciones extramatrimoniales de Juan posteriores a la boda. El rey designó a Katarina como regente para el caso de que él muriera antes de que Segismundo alcanzara la mayoría de edad. En sus últimos años, Katarina sufrió las crecientes tensiones entre Suecia y Polonia-Lituania. Aun así, se preocupó por las personas afectadas por los cambios políticos. En 1582 recibió a Karin Månsdotter, viuda de Erik XIV, y se aseguró de que le devolvieran sus joyas confiscadas. En Lovön, Juan mandó construir un castillo que recibió el nombre de Drottningholm, «la isla de la reina», por el título de Katarina, aunque aún no estaba terminado cuando ella murió. En la primavera de 1583, Katarina enfermó gravemente de gota. Tras una larga enfermedad, murió el 16 de septiembre de ese mismo año. En febrero de 1584 fue enterrada en la catedral de Upsala. El escultor Willem Boy creó para ella un magnífico monumento funerario, que todavía se conserva allí. Las descripciones contemporáneas elogiaron su piedad, paciencia y generosidad, especialmente hacia los pobres y necesitados.

Fuente: Katarina Jagellonica (sv, 59470008). Los hechos fueron seleccionados, resumidos y reformulados de forma independiente. Contenido fuente de Wikipedia: CC BY-SA 4.0