Persona
Herzogin Louise, Herzogin Gemahlin von Parma
Buscar una conexión con otra personaNacimiento
21.09.1819
Muerte
01.02.1864

Detalles de la imagen
Louise Marie Thérèse d'Artois
Unidentified photographer
Old photo
Fuente de la imagen: File:Louise Marie Thérèse d'Artois.JPG · Licencia: Public domain
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Biografia
Louise d’Artois nació el 21 de septiembre de 1819 en el palacio del Elíseo de París y murió el 1 de febrero de 1864 en Venecia. Por su matrimonio se convirtió en la última duquesa de Parma y Piacenza. Pertenecía a la casa de Borbón: su padre era Carlos Fernando, duque de Berry e hijo del futuro rey francés Carlos X, mientras que su madre, María Carolina, procedía de la casa real de las Dos Sicilias. Louise era también hermana de Enrique de Artois, conde de Chambord y pretendiente legitimista al trono francés. A través de su familia estaba relacionada con numerosas casas reinantes europeas, entre ellas los Habsburgo, los Borbones de las Dos Sicilias y la casa de Orleans.
Louise fue la primera hija superviviente de sus padres. Dos hermanos mayores habían muerto poco después de nacer, por lo que, cuando ella vino al mundo, la familia real esperaba sobre todo el nacimiento de un varón. A pesar de las tensiones políticas, sus padres llevaron una vida familiar feliz y pasaron mucho tiempo en el palacio del Elíseo y en el castillo de Rosny. Louise fue bautizada el 16 de diciembre de 1819 en la capilla del palacio de las Tullerías; su padrino fue su tío abuelo, el rey Luis XVIII, y su madrina, la sobrina de este, la duquesa de Angulema.
El 13 de febrero de 1820, su padre fue asesinado por el bonapartista Louvel al salir de la Ópera de París. Unos meses más tarde, su madre dio a luz al hijo tan esperado, Enrique, que, como duque de Burdeos, encarnó las esperanzas de los partidarios borbónicos en la continuidad de la dinastía. Louise creció primero con su madre y su hermano en Rosny y en el palacio del Elíseo, y más tarde en el pabellón de Marsan de las Tullerías. Su madre educó personalmente a los niños y mantuvo con ellos una relación muy estrecha. Al mismo tiempo, la institutriz, la marquesa de Gontaut, se ocupó de proporcionarles una formación exigente y disciplinada.
Louise recibió clases de inglés, alemán e italiano, y también adquirió conocimientos de latín y griego. Su madre fomentó su afición por la literatura, el arte y la música; en cambio, los estudios históricos le interesaban poco. Mantuvo una relación especialmente estrecha con su hermano Enrique. Ambos pasaron juntos su infancia, visitaron con su madre lugares costeros como Dieppe y participaron en actos cortesanos y benéficos. En 1827, Louise colocó la primera piedra de la iglesia de Saint-Jean-Baptiste de Grenelle.
Su infancia estuvo marcada por las transformaciones políticas de Francia. Tras la Revolución de Julio de 1830, Carlos X tuvo que abdicar. Según la interpretación borbónica, el trono debía corresponder al hermano menor de Louise, que reinaría como Enrique V, pero se impuso el duque de Orleans, Luis Felipe, como rey de los franceses. La familia real partió al exilio en agosto de 1830. Louise vivió inicialmente con su hermano y su madre en Inglaterra y Escocia. Durante ese periodo, por deseo de su abuelo, visitó a miembros de la aristocracia inglesa, dibujó, escuchó música y recibió invitados.
Después de que su madre fracasara en 1832 en su intento de provocar en la Vendée una sublevación en favor de su hijo, fue detenida y encarcelada en la ciudadela de Blaye. Louise y Enrique quedaron entonces bajo la tutela de su tía, la delfina María Teresa. Esta se convirtió para ambos en una segunda madre y permaneció estrechamente vinculada a Louise hasta la muerte de esta. Más tarde, la familia se trasladó a Praga y, en 1836, a Gorizia, donde Carlos X murió poco después a causa del cólera. Su madre volvió a casarse, pero no recuperó la tutela de sus hijos, aunque Louise y Enrique siguieron manteniendo una relación cercana con ella.
Desde su nacimiento, Louise fue objeto de proyectos matrimoniales dinásticos. Un enlace con el hijo mayor del duque de Orleans fracasó debido a la revolución y al enfrentamiento entre Orleans y Borbones. Tampoco prosperó una propuesta procedente de la casa de las Dos Sicilias. Finalmente, se consideró su matrimonio con Fernando Carlos, heredero del ducado de Lucca y posteriormente heredero de Parma. Louise tenía entonces 26 años. El compromiso se celebró en 1845, aunque ambos apenas se conocían. Su dote y la unión entre las dos familias borbónicas desempeñaron un papel importante en la decisión.
El 10 de noviembre de 1845, Louise contrajo matrimonio con Fernando Carlos en el castillo de Frohsdorf, residencia de la familia real francesa en el exilio. La boda se celebró con gran solemnidad cortesana y contó con una ceremonia civil y otra católica. Sin embargo, el matrimonio resultó difícil. Fernando Carlos, que más tarde sería Carlos III, duque de Parma, era considerado frívolo, caprichoso y autoritario, mientras que Louise era descrita como tranquila y seria. A pesar de sus frecuentes tensiones, tuvieron cuatro hijos en seis años: Margarita, Roberto, Alicia y Enrique.
Louise asumió con seriedad sus responsabilidades como madre y también se dedicó a obras de caridad. Al principio vivió como princesa hereditaria de Lucca, pero, tras la muerte de la antigua duquesa de Parma, María Luisa, el 17 de diciembre de 1847, su suegro heredó el ducado de Parma. Las revoluciones de 1848 obligaron a la familia a huir. Mientras Louise estaba embarazada de su segundo hijo, se trasladó a Florencia, donde dio a luz a Roberto. Más tarde escapó con sus hijos a Londres pasando por Malta. Allí fue recibida cordialmente por la reina Victoria, y entre ambas mujeres nació una estrecha amistad.
En 1849, Louise regresó a Parma, mientras su esposo permanecía inicialmente encarcelado. Tras su liberación, accedió al trono como Carlos III. Su política autoritaria y su proximidad a Austria lo hicieron impopular entre parte de la población. Louise dio a luz a sus otros dos hijos, Alicia, en 1849, y Enrique, en 1851. Tras la muerte de su esposo, el 27 de marzo de 1854, proclamó duque de Parma a su hijo Roberto, que solo tenía cinco años, y asumió la regencia.
Louise intentó reducir las tensiones del país y promover una política más independiente respecto de Austria. Cuando en 1854 estalló una sublevación y las tropas austriacas la reprimieron violentamente, se opuso a una represión judicial excesiva y pidió el fin de los procesos. Las tropas austriacas abandonaron el ducado en 1857. Sin embargo, la presión política continuó. En el contexto de la segunda guerra de independencia italiana, en 1859 volvieron a producirse disturbios. Louise y su familia tuvieron que abandonar Parma. Tras la derrota de las fuerzas austriacas, se retiró definitivamente del ducado y protestó por escrito contra el trato recibido por su familia.
Louise buscó finalmente refugio en Venecia, entonces bajo dominio austriaco. Allí murió el 1 de febrero de 1864, a los 44 años. Fue enterrada en el monasterio de Kostanjevica, cerca de Nova Gorica. A través de sus hijos, y especialmente de su hijo Roberto, se convirtió en antepasada de numerosas casas principescas europeas. Sus descendientes pertenecieron, entre otras, a las familias reinantes de Bulgaria, Sajonia y Luxemburgo; también varios pretendientes a los tronos de Parma, Toscana, Austria, Wurtemberg, Rumanía y Francia descendían de ella. En París, la calle Mademoiselle, situada en el distrito XV, recuerda su participación en la colocación de la primera piedra de la iglesia de Grenelle.
Fuente: Louise d'Artois (fr, 239587497). Los hechos fueron seleccionados, resumidos y reformulados de forma independiente. Contenido fuente de Wikipedia: CC BY-SA 4.0