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Anna de Medici
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Chroniken der Habsburger, der Zähringer und der Stadt Freiburg i. Br. mit Materialsammlung (Band 3: Chronik der Herzöge von Zähringen, der Grafen von Freiburg und Fürstenberg und der Herzöge von Teck)
Fuente de la imagen: File:Anna de Medici.jpg · Licencia: Public domain
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Biografia
Ana de Médici nació el 21 de julio de 1616 en el Palacio Pitti de Florencia. Fue una princesa toscana de la Casa de Médici y la tercera hija del gran duque Cosme II de Médici y de su esposa, María Magdalena de Austria. A través de sus padres estaba vinculada a dos importantes dinastías europeas: los Médici gobernaban la Toscana, mientras que su madre era hija del archiduque Carlos II de Austria y hermana del emperador Fernando II. En el siglo XVII, los matrimonios entre miembros de las casas de Médici y Habsburgo eran un medio habitual para consolidar alianzas políticas y familiares.
El padre de Ana murió el 28 de febrero de 1621, cuando ella todavía era una niña. Después de su muerte, su madre, María Magdalena, y su abuela, Cristina de Lorena, asumieron conjuntamente la regencia de Toscana hasta que el hermano de Ana alcanzó la mayoría de edad. Se decía que Ana y su hermana Margarita habían heredado de su madre sus cualidades y talentos. Ana creció así en un entorno marcado por la política cortesana, los vínculos dinásticos y un profundo interés por el arte y la cultura.
Inicialmente se había previsto su matrimonio con Gastón, duque de Orleans, pero esos planes fracasaron. En su lugar, Ana se comprometió con Fernando Carlos, archiduque de Austria. En 1646 abandonó su ciudad natal, Florencia, y viajó a Innsbruck, donde la boda se celebró el 10 de junio. Ana tenía entonces treinta años, mientras que su prometido solo tenía dieciocho. Fernando Carlos era su primo hermano por partida doble: su padre era el archiduque Leopoldo V de Austria y su madre, Claudia de Médici, era pariente de Ana.
Tras la muerte de su esposo en 1632, Claudia de Médici había asumido la regencia de Austria y el Tirol. Gobernó esos territorios hasta 1646 y logró mantener al Tirol al margen de los efectos directos de la guerra de los Treinta Años. Por ello, el matrimonio entre Ana y Fernando Carlos no fue únicamente una unión familiar, sino que también estuvo relacionado con los intereses políticos de las dinastías implicadas.
La pareja tuvo tres hijas. La mayor, Claudia Felicitas, nació en 1653 y más tarde se casó con el emperador Leopoldo I del Sacro Imperio Romano Germánico. Otra hija nació el 19 de julio de 1654, pero murió ese mismo día. La tercera fue María Magdalena, nacida en 1656. Ana y Fernando Carlos se sentían más atraídos por la lujosa vida de la corte toscana que por la vida en las montañas del Tirol. Por eso pasaban más tiempo en Florencia que en Innsbruck. En consecuencia, Claudia Felicitas nació en la patria toscana de Ana y no en los territorios austro-tiroleses de su padre.
Fernando Carlos murió en 1662. Como solo sus dos hijas habían sobrevivido, al principio lo sucedió su hermano menor, Segismundo Francisco, como archiduque de Austria y conde del Tirol. Sin embargo, Segismundo Francisco murió ya en 1665, poco antes de su propia boda. Sus territorios pasaron entonces a estar bajo el control directo de Viena. Como archiduquesa viuda, Ana intentó conservar al menos algunos restos de su influencia. También trataba de proteger los derechos de sus dos hijas supervivientes.
La disputa por esas pretensiones no se resolvió hasta 1673, cuando la única hija de Ana que aún vivía, Claudia Felicitas, se casó con el emperador Leopoldo I. Leopoldo era también el soberano que había confiscado los territorios de Fernando Carlos, el difunto padre de Claudia Felicitas. El matrimonio reforzó así la relación entre Ana y la corte vienesa, aunque Claudia Felicitas solo vivió poco tiempo después de la boda. Murió poco después de casarse. Ana sobrevivió tanto a su esposo como a su hija y pasó sus últimos años en Viena, donde murió el 11 de septiembre de 1676, a los sesenta años.
Como muchos miembros de la familia Médici, Ana fue una importante amante y mecenas de las artes. Su apoyo se dirigió especialmente a la música. A mediados del siglo XVII, en Nápoles, se le dedicó un ciclo de monodias de Pietro Antonio Giramo titulado «Hospedale degli Infermi d’amore». La obra trataba diversas formas de locura que podían ser provocadas por el amor.
También la compositora y cantante Barbara Strozzi dedicó una obra a Ana. En 1655 incluyó su nombre en la dedicatoria de su quinto opus, «Sacri musicali affetti». Strozzi dedicaba habitualmente sus composiciones publicadas a aristócratas que la apoyaban y también honró a varios miembros de la familia de Ana. Ana recompensó generosamente aquella dedicatoria: entre otros regalos, envió a Strozzi un pequeño estuche de oro decorado con rubíes y con su propio retrato, además de un collar de rubíes. Este obsequio ya resultó notable para sus contemporáneos y muestra la importancia que Ana concedía al apoyo de artistas, tanto mujeres como hombres.
Hasta su matrimonio, Ana ostentó el título de princesa. A partir del 10 de junio de 1646 fue conocida como archiduquesa Ana de Austria. En su persona se unían el origen toscano de los Médici, la ascendencia habsbúrgica de su madre, un matrimonio de importancia política y un compromiso constante con las artes.
Fuente: Ana de Médici, Arquiduquesa da Áustria (pt, 69633199). Los hechos fueron seleccionados, resumidos y reformulados de forma independiente. Contenido fuente de Wikipedia: CC BY-SA 4.0