
Detalles de la imagen
Porträt von Ferdinand Karl von Österreich (1628-1662) in einem gemalten Oval
Workshop of Justus Sustermans
https://drouot.com/de/l/22775171-florentinische-schule-des-17-jh-werkstatt-von-justus
Fuente de la imagen: File:Workshop of Justus Sustermans - Portrait of Ferdinand Karl of Austria.jpg · Licencia: Public domain
Redimensionada para su presentación.
Biografia
Ferdinand Karl de Austria nació el 17 de mayo de 1628 en Innsbruck, en el Tirol. Pertenecía a la casa de Habsburgo y era el hijo mayor del archiduque Leopoldo V de Austria y de la princesa toscana Claudia de Médici. Por parte de padre, era nieto del archiduque Carlos II de Austria y de María Ana de Baviera; por parte de madre, nieto de Fernando I, gran duque de Toscana, y de Cristina de Lorena. Más tarde se convirtió en archiduque de Austria y conde del Tirol.
Tras la muerte de su padre, el 13 de septiembre de 1632, heredó sus dominios. Como todavía era menor de edad, su madre gobernó inicialmente como regente. En abril de 1646, Ferdinand Karl asumió personalmente el poder. Fue un firme partidario del absolutismo y, después de 1648, no volvió a convocar el Landtag del Tirol.
Su gobierno estuvo marcado por un estilo de vida lujoso y graves problemas financieros. Para sufragar sus gastos, Ferdinand Karl vendió tierras hereditarias y títulos nobiliarios. El favoritismo también prosperó en su corte. Gastó por completo la elevada indemnización que había recibido del reino de Francia por las posesiones renanas de los Habsburgo tiroleses: Alsacia, Sundgau y Breisach. En 1652 vendió sus derechos sobre territorios de los Grisones al cantón, por entonces prácticamente independiente, y estableció con él una nueva frontera. Como consecuencia, se perdieron, entre otros territorios, Prättigau y la Baja Engadina.
Su canciller Wilhelm Biener se opuso a esta venta. Biener ya había servido bajo el padre y la madre de Ferdinand Karl y había contribuido decisivamente a consolidar el poder del archiduque. Fue acusado de alta traición y malversación, y un tribunal secreto lo condenó a muerte. Ferdinand Karl llegó a firmar un indulto, pero este llegó después de que se hubiera ejecutado la sentencia. Por ello, y también por los elevados gastos de su mecenazgo artístico, sus contemporáneos acusaron al archiduque de despilfarro y de descuidar los asuntos de Estado.
Al mismo tiempo, bajo el gobierno de Ferdinand Karl, Innsbruck se convirtió en un importante centro del arte y la música barrocos. El archiduque sentía una especial pasión por la ópera y llevó músicos italianos a su corte. Entre ellos destacó el compositor Marco Antonio Cesti. Para la capilla cortesana también adquirió instrumentos del célebre fabricante austríaco de violines Jakob Stainer. Entre 1653 y 1654 mandó construir en Innsbruck un teatro de ópera, considerado el primer edificio de este tipo fuera de la península italiana. Su arquitectura y su equipamiento técnico tomaron como modelo los teatros musicales venecianos. La inauguración solemne tuvo lugar en 1654 con la ópera Cleopatra, de Cesti.
Ferdinand Karl también coleccionó pinturas con gran entusiasmo. Según un inventario elaborado en 1663, su colección comprendía más de trescientas obras, entre ellas cuadros de artistas italianos como Perugino, Veronese, Lorenzo Lippi, Cecco Bravo, Francesco Bassano, Salvator Rosa y Justus Sustermans. Tras su muerte, la colección fue trasladada del palacio de Hofburg, en Innsbruck, al castillo de Ambras y posteriormente se integró en las colecciones imperiales de Viena. Se conservan varios retratos del propio Ferdinand Karl, entre ellos uno de su infancia y un retrato ecuestre.
El 10 de junio de 1646, Ferdinand Karl se casó con su prima Ana de Toscana, de la casa de Médici. Ella era hija del gran duque Cosme II de Toscana, tío materno de Ferdinand Karl, y de la archiduquesa María Magdalena de Austria, tía paterna suya. El matrimonio tuvo tres hijos. Su hija Claudia Felicitas, nacida en 1653, se convirtió en 1673 en esposa del emperador Leopoldo I. Otra hija murió poco después de nacer, en 1654. La hija menor, María Magdalena, nacida en 1656, murió en 1669 durante su adolescencia.
Un episodio destacado de su gobierno fue la conversión de la reina Cristina de Suecia al catolicismo. El cambio de confesión tuvo lugar en 1655 en Innsbruck, con la mediación de Ferdinand Karl. La ceremonia se celebró en la corte con una representación fastuosa, cuyo punto culminante fue la ópera Argia, de Cesti. La formación y el gusto artístico de Ferdinand Karl causaron una impresión duradera en Cristina.
Ferdinand Karl murió inesperadamente el 30 de diciembre de 1662 en Kaltern. Durante una cacería se sintió indispuesto y se refugió en una posada, donde su estado empeoró y finalmente murió. Como no dejó un heredero varón, las posesiones de la rama tirolesa de la casa de Habsburgo pasaron a su hermano menor, Segismundo Francisco de Austria.
Fuente: Фердинанд Карл Австрийский (ru, 147249111). Los hechos fueron seleccionados, resumidos y reformulados de forma independiente. Contenido fuente de Wikipedia: CC BY-SA 4.0