Biografia
Leonor de Portugal nació el 18 de septiembre de 1434 en Torres Vedras como la sexta hija y tercera hija del rey portugués Eduardo I y de su esposa, Leonor de Aragón. Pertenecía a una de las casas reales más cultas e influyentes del siglo XV. Su padre, el «Rey Filósofo», escribió tratados sobre la caza y encarnó el ideal del caballero cortesano. Su tío Pedro, duque de Coímbra, era considerado uno de los príncipes más eruditos de su tiempo, mientras que su otro tío, Enrique el Navegante, impulsó la expansión económica y política de Portugal. Su tía Isabel, duquesa de Borgoña, era reconocida en Europa como una gobernante inteligente. En este entorno, Leonor creció en una corte rica y políticamente importante, cuya prosperidad aumentaba gracias al comercio y a las primeras exploraciones portuguesas.
Cuando su padre murió en 1438, Leonor tenía solo cuatro años. Primero quedó bajo la regencia de su madre y después bajo la de su tío Pedro de Coímbra. Tras varios enfrentamientos políticos, su madre tuvo que huir a Castilla y dejó en Almeirim a Leonor, que estaba enferma. Leonor y sus hermanos fueron confiados entonces a su tío Pedro. Creció en Lisboa junto con sus hermanas Catalina y Juana. Guiomar de Castro, perteneciente a una familia de la alta nobleza, se encargó de su cuidado. Tras la muerte de su madre, en 1445, es probable que Leonor y sus hermanas recibieran una casa propia, en la que servían numerosos miembros de la corte y de la baja nobleza.
Desde muy pronto, Leonor fue considerada una importante candidata matrimonial por razones políticas. Sus familiares veían en ella un medio para fortalecer la posición de Portugal en Europa. Entre 1445 y 1448, su tío Pedro de Coímbra y su tía Isabel de Borgoña negociaron posibles matrimonios. Inicialmente se había previsto una unión con el delfín de Francia, Luis de Valois. Al mismo tiempo, la hermana de Leonor, Juana, debía casarse con Ladislao el Póstumo, un príncipe de los Habsburgo. Estos planes estaban relacionados con las tensiones entre Francia, Inglaterra, Aragón y Borgoña durante la fase final de la guerra de los Cien Años.
La situación política cambió cuando el hermano de Leonor, Alfonso V, alcanzó la mayoría de edad en 1448 y comenzó a gobernar por sí mismo. La influencia del duque de Coímbra disminuyó, mientras que el duque de Braganza, adversario de Pedro, ganó importancia. También Alfonso de Aragón, tío materno de Leonor, comenzó a promover una unión con el emperador Federico III. Para Federico, casarse con una princesa portuguesa resultaba especialmente atractivo, ya que Portugal poseía una considerable riqueza gracias al comercio de azúcar, oro, especias y personas esclavizadas. El emperador, en cambio, sufría problemas financieros crónicos y trataba al mismo tiempo de consolidar las posesiones de los Habsburgo y su influencia en Europa central.
A finales de 1448 llegaron a Portugal los enviados imperiales. Las negociaciones se vieron dificultadas por los conflictos internos de la corte portuguesa y por la posterior muerte de Pedro de Coímbra en la batalla de Alfarrobeira, en 1449, pero la unión con Federico III siguió adelante. Se dice que la propia Leonor prefería este matrimonio, porque así no solo se convertiría en reina, sino también en emperatriz. Las negociaciones concluyeron en Nápoles en 1450. La dote de Leonor se fijó en 60.000 florines de oro; por su parte, Federico se comprometió a concederle bienes equivalentes para su viudedad y posesiones adicionales que le garantizaran ingresos propios. En agosto de 1451, el contrato matrimonial fue confirmado solemnemente en Lisboa. Las celebraciones se prolongaron hasta octubre.
A finales de octubre de 1451, Leonor partió hacia Italia a bordo de una gran flota portuguesa. El viaje comenzó el 5 de noviembre y pasó por Ceuta, Marsella y Grimaud antes de llegar a Livorno. Las tormentas dispersaron los barcos y también se produjeron enfrentamientos con piratas. La flota alcanzó Livorno en enero de 1452, pero Leonor tuvo que esperar algún tiempo antes de desembarcar. Finalmente, en febrero, pudo bajar a tierra. Su comitiva fue recibida por una gran delegación de nobles italianos y alemanes, que la acompañó hasta Pisa.
En Siena, Leonor conoció finalmente en persona a Federico III. La boda fue celebrada en la catedral de la ciudad por quien más tarde sería el papa Pío II. Los contemporáneos describieron a Leonor como una mujer extraordinariamente hermosa, culta, prudente y digna. Después, la pareja viajó a Roma. El papa Nicolás V bendijo el matrimonio el 16 de marzo de 1452 y, pocos días más tarde, coronó a Federico y Leonor en la basílica de San Pedro. Leonor fue la última emperatriz del Sacro Imperio Romano Germánico coronada en Roma por un papa. La consumación del matrimonio tuvo lugar durante la estancia en el sur de Italia, donde el tío de Leonor, el rey Alfonso de Aragón, organizó grandes festejos.
El matrimonio tuvo cinco hijos, de los cuales dos llegaron a la edad adulta. Maximiliano, nacido en 1459, sucedió a su padre como emperador. Su hija Cunegunda, nacida en 1465, se casó con Alberto IV, duque de Baviera. Los otros tres hijos —Cristóbal, Helena y Juan— murieron durante la infancia. Los descendientes de Leonor dieron continuidad a la dinastía de los Habsburgo. Entre sus posteriores bisnietos estuvieron el emperador Carlos V, que fundó la rama española de la casa de Habsburgo, y el emperador Fernando I, de quien surgió la línea austríaca.
Leonor y Federico tenían personalidades muy diferentes. A ella le gustaban la danza, los juegos de azar y la caza, mientras que su esposo no compartía esas aficiones. Además, Federico envió de regreso a Portugal a los acompañantes portugueses de Leonor para reducir los gastos, lo que hizo que ella sintiera cada vez más nostalgia de su tierra. La relación también se vio afectada por la muerte de varios de sus hijos. Federico culpó a Leonor por haberles dado comida portuguesa y asumió personalmente el cuidado de los dos hijos supervivientes. Las representaciones posteriores describieron a Leonor como una princesa trasladada de una brillante corte portuguesa a una Viena culturalmente menos activa, en un contexto en el que el interés económico de su marido habría desempeñado un papel importante.
Leonor murió el 3 de septiembre de 1467, poco antes de cumplir 33 años, en Wiener Neustadt, a causa de la disentería. Fue enterrada en el monasterio cisterciense de Neukloster, también llamado monasterio de la Santísima Trinidad. Su tumba aún se conserva allí.
Fuente: Leonor de Portugal, Imperatriz Romano-Germânica (pt, 72836831). Los hechos fueron seleccionados, resumidos y reformulados de forma independiente. Contenido fuente de Wikipedia: CC BY-SA 4.0