Persona

Sophie Dorothee von Württemberg

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Nacimiento

  1. 14.10.1759

Muerte

  1. 05.11.1828

Retrato de Sophie Dorothee von Württemberg
Detalles de la imagen

Portrait of Maria Feodorovna (1759-1828) label QS:Len,"Portrait of Maria Feodorovna (1759-1828)"

Attributed to Vladimir Borovikovsky

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Fuente de la imagen: File:Maria Fedorovna by Borovikovsky (18 c, Astrakhan museum).jpg · Licencia: Public domain

Redimensionada para su presentación.

Biografia

Sophie Marie Dorothee Auguste Luise de Württemberg nació el 25 de octubre de 1759 en Stettin, en el Reino de Prusia. Fue la mayor de los ocho hijos del futuro duque Federico Eugenio de Württemberg y de su esposa, Federica Dorotea Sofía de Brandenburg-Schwedt. Por parte de madre, Sophie era sobrina nieta de Federico II de Prusia. En 1769, la familia se trasladó a un palacio cercano a Montbéliard, un territorio independiente de la casa de Württemberg. La corte local era un centro cultural y político, por lo que Sophie entró desde muy joven en contacto con visitantes instruidos, políticos y economistas. Para una mujer de su época, Sophie recibió una educación excepcionalmente amplia. Antes de cumplir dieciséis años dominaba el alemán, el francés, el italiano y el latín. Era considerada alta, vivaz, segura de sí misma y de gran agudeza intelectual. Al mismo tiempo, estaba profundamente marcada por el sentido del deber dinástico y siempre anteponía los intereses de su familia. Ya de niña había sido considerada como posible esposa del heredero del trono ruso, el gran duque Pablo Petrovich. Sin embargo, este se casó inicialmente con Guillermina de Hesse-Darmstadt. Tras la muerte de esta en 1776, Federico II de Prusia volvió a proponer a su sobrina nieta como candidata. En ese momento Sophie estaba comprometida con Luis de Hesse-Darmstadt; el compromiso fue disuelto mediante una indemnización de 10.000 rublos. Sophie y Pablo se conocieron por primera vez en un banquete de Estado celebrado en Berlín. Ambos quedaron impresionados por el encuentro. Sophie, que al principio había temido a la poderosa emperatriz Catalina II, pronto cobró confianza en su futuro esposo. Ese mismo año viajó a San Petersburgo, se convirtió a la Iglesia ortodoxa rusa y adoptó el nombre de María Fiódorovna. El 26 de septiembre de 1776 se casó con el gran duque Pablo. A pesar de su carácter difícil y en ocasiones brutal, durante mucho tiempo permaneció estrechamente unida a él. Con calma, paciencia y determinación intentó moderar sus reacciones extremas. La relación con su suegra, Catalina II, estuvo marcada al principio por la simpatía, pero pronto se transformó en desconfianza. María solía ponerse del lado de su esposo en las tensiones políticas entre Pablo y Catalina. Por ello, la emperatriz privó en gran medida a la pareja de toda influencia en los grandes asuntos de Estado. El nacimiento de su primer hijo, Alejandro, en diciembre de 1777, llenó de alegría a María, pero Catalina ordenó que el niño fuera separado de sus padres y educado bajo su propia supervisión apenas tres meses después. Lo mismo ocurrió con el segundo hijo, Constantino, nacido en 1779. Más tarde, María pudo criar personalmente a sus hijas y a sus hijos menores. Como Pablo y María estaban aislados políticamente, entre 1781 y 1782 emprendieron un viaje de catorce meses por Europa. Bajo los nombres de «conde y condesa Severny», visitaron, entre otros lugares, Polonia, Austria, Italia, Francia, Bélgica, los Países Bajos y el sur de Alemania. En París se reunieron con Luis XVI y María Antonieta, y en Austria con el emperador José II. El viaje fortaleció la confianza de María en sí misma y dejó una profunda huella en su gusto. Después de regresar, se dedicó especialmente a ampliar y embellecer el palacio de Pavlovsk y, más tarde, también el de Gátchina. Durante los años siguientes, la pareja vivió en Gátchina con unas condiciones económicas relativamente modestas. María destacó por su frugalidad, su capacidad de organización y sus marcados intereses culturales. Organizaba representaciones teatrales, tocaba el clavicémbalo, apoyaba iniciativas benéficas y mantenía un salón literario frecuentado, entre otros, por Vasili Zhukovski, Iván Krylov y Nikolái Karamzín. También se interesaba por la arquitectura, la pintura de acuarelas, la escultura, los trabajos en marfil y ámbar y la jardinería. Bajo su dirección, varios palacios rusos fueron remodelados y redecorados. El matrimonio atravesó una crisis cuando Pablo entabló una relación estrecha con Ekaterina Nelídova, una dama de compañía de María. Esta relación le causó un profundo dolor, aunque más tarde María colaboró con Nelídova para moderar el temperamento iracundo de Pablo. Después del nacimiento de su último hijo, en 1798, Pablo se acercó a Anna Lopujina y engañó a María sobre la naturaleza de esa relación. Aun así, su lealtad a la dinastía y a la posición de su esposo siguió siendo firme. Cuando circularon rumores de que Catalina II quería excluir a Pablo de la sucesión y designar en su lugar a su nieto Alejandro, María se negó, pese a las amenazas, a convencer a su esposo de renunciar. Tras la muerte de Catalina el 17 de noviembre de 1796, Pablo subió al trono ruso. María se convirtió en emperatriz y adquirió una influencia considerable sobre el gobierno. Durante los cuatro años de reinado de su esposo fue una importante fuerza política detrás del trono y utilizó su posición tanto para ayudar a sus amigos como para perjudicar a sus adversarios políticos. Pablo fue asesinado el 12 de marzo de 1801. Al principio, María contempló la posibilidad de proclamarse gobernante, pero abandonó el plan después de hablar con su hijo Alejandro. Alejandro se convirtió en emperador y concedió a su madre, ya emperatriz viuda, privilegios extraordinarios. En las ceremonias, María ocupaba un lugar superior al de la esposa de Alejandro, Isabel Alekséievna, y siguió siendo la mujer de mayor rango de la corte. María Fiódorovna conservó su influencia política durante muchos años. Su corte en Pavlovsk se convirtió en un centro de oposición a Napoleón. También se opuso firmemente a una posible alianza matrimonial entre Napoleón y su hija menor, Anna. Al mismo tiempo, se ocupó de su numerosa familia. Con Pablo tuvo diez hijos: cuatro varones y seis mujeres. Dos de sus hijas llegaron a ser reinas: Anna de los Países Bajos y Catalina de Württemberg. María sobrevivió a cinco de sus hijos y aún pudo presenciar la ascensión al trono de su tercer hijo. Su labor en el ámbito social tuvo una importancia especialmente duradera. En 1797, Pablo le confió la supervisión de las instituciones estatales de beneficencia. María mejoró la selección de las familias de acogida, limitó el ingreso de niños directamente de la calle y redujo así la mortalidad en las instituciones. También impulsó una mayor separación entre los niños y los residentes de edad avanzada, amplió los programas educativos y fundó en 1807 la primera escuela para personas sordas de Rusia. Incluso después de la muerte de Pablo continuó controlando las instituciones benéficas y los recursos financieros vinculados a ellas. María Fiódorovna murió el 5 de noviembre de 1828 en el Palacio de Invierno de San Petersburgo, a los 69 años. Por voluntad suya, sus diarios fueron destruidos después de su muerte. Sus hijos conservaron su memoria, y muchos de ellos dieron su nombre a sus hijas primogénitas. El palacio de Pavlovsk se preservó como museo familiar siguiendo sus instrucciones y permaneció en manos de sus descendientes hasta la Revolución rusa de 1917.

Fuente: Sophie Dorothee xứ Württemberg (vi, 74911049). Los hechos fueron seleccionados, resumidos y reformulados de forma independiente. Contenido fuente de Wikipedia: CC BY-SA 4.0