Persona

Prinzessin Louise von Belgien

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Nacimiento

  1. 18.02.1858

Muerte

  1. 01.03.1924

  2. 1924

Retrato de Prinzessin Louise von Belgien
Detalles de la imagen

Louise of Belgium, Princess of Coburg

Othmar von Türk

Austrian National Library

Fuente de la imagen: File:Louise of Belgium, Princess of Coburg.jpg · Licencia: Public domain

Redimensionada para su presentación.

Biografia

Luisa de Bélgica nació el 18 de febrero de 1858 en el Palacio Real de Bruselas, como hija mayor del futuro rey de los belgas Leopoldo II y de su esposa, María Enriqueta. Sus padres se habían casado por motivos políticos y llevaron una vida matrimonial infeliz. Su padre se dedicaba sobre todo a los asuntos políticos y económicos del país, mientras que su madre era una mujer religiosa interesada en la equitación, los perros y la música. El nacimiento de una niña decepcionó inicialmente a la pareja real, ya que no podía asegurar la sucesión al trono. Sin embargo, un año después nació el hermano de Luisa, Leopoldo, considerado heredero. En 1864 nació su hermana Estefanía, futura archiduquesa y princesa heredera de Austria-Hungría, y en 1872 su hermana menor Clementina. Tras la muerte de su abuelo Leopoldo I en 1865, su padre ascendió al trono belga. Luisa recibió junto con su hermano una educación en casa. Estudió francés, inglés, alemán e italiano, además de historia, religión, música y equitación. Sin embargo, su formación académica fue limitada; se concedía más importancia a la pintura, el dibujo, la música y las labores de aguja. Su madre educó a sus hijos con rigor y austeridad, mientras que el rey mantenía una actitud distante. Luisa describiría más tarde a su padre como un hombre que se le aparecía más como rey que como padre. Un golpe decisivo fue la muerte de su hermano Leopoldo en enero de 1869. El niño enfermó gravemente después de sufrir un accidente y murió a los nueve años. Luisa, que había presenciado la gravedad de su enfermedad, quedó profundamente afectada. En sus memorias describió posteriormente aquella pérdida como una destrucción de su propio ser. Tras la muerte de Leopoldo, su tío Felipe, conde de Flandes, se convirtió en heredero del trono; sin embargo, su hijo Balduino también murió prematuramente. En 1872 nació finalmente la hermana de Luisa, Clementina. Luisa apenas había cumplido catorce años cuando varios príncipes europeos comenzaron a pretenderla. La familia real belga eligió a su primo, el príncipe Felipe de Sajonia-Coburgo. Felipe vivía en Viena y procedía tanto de la casa de Sajonia-Coburgo como de la familia real francesa de Orleans. El rey Leopoldo II favorecía esta unión, entre otras razones porque quería evitar un acercamiento a Prusia. Luisa apenas participó en las negociaciones matrimoniales. El compromiso se anunció en 1874 y la boda se celebró en Bruselas el 4 de febrero de 1875. El matrimonio resultó desgraciado desde el principio. Después de la boda, la pareja se trasladó a Viena, donde Felipe y su madre, Clementina, ejercían una gran influencia sobre la vida cotidiana de Luisa. Ella se sentía extraña en su nuevo entorno y rechazaba las exigencias de su marido, que pretendía moldearla según sus deseos y tratarla como una propiedad. Luisa reaccionó llevando una vida social extravagante, gastando grandes sumas y manteniendo varias relaciones extramatrimoniales. Su belleza, su aguda capacidad de observación y su actitud provocadora la hicieron famosa en la corte vienesa, pero también la convirtieron en objeto de numerosos escándalos. Luisa y Felipe tuvieron dos hijos: Leopoldo, nacido en 1878, y Dorotea, nacida en 1881. Luisa sufrió además dos abortos espontáneos. Los hijos no lograron estabilizar el matrimonio. Luisa discutía con frecuencia con su esposo, mostraba poco interés por su papel de madre y, a partir de 1887, los niños fueron educados separados de ella. Entre sus primeras relaciones estuvieron las que mantuvo con el barón neerlandés Daniël d’Ablaing de Giessenburg y, más tarde, con el barón alemán Nicolas Döry de Jobahàza. Su familia intentó influir repetidamente en ella, pero sin éxito duradero. En 1895, Luisa conoció en el Prater de Viena al oficial croata conde Geza Mattachich. Él se convirtió en el gran amor de su vida y terminó encargándose también de sus establos y de sus finanzas. La relación pronto se hizo pública. El emperador Francisco José instó a Luisa a mantenerse alejada de Mattachich, pero ella se negó. En 1898, Felipe desafió a Mattachich a un duelo, en el que este solo sufrió una herida leve. Dorotea fue separada de su madre y las importantes deudas de Luisa agravaron aún más el conflicto. Después de que Felipe y el emperador lograran presentarla como mentalmente enferma, Luisa fue internada en mayo de 1898 en una institución psiquiátrica cercana a Viena. Mattachich fue detenido por una supuesta falsificación de documentos. Luisa vivió después en varias instituciones, la última de ellas en Sajonia. Mattachich hizo campaña por su liberación y publicó en 1904 sus memorias, en las que presentaba el internamiento como resultado de una intriga política y familiar. En agosto de ese mismo año consiguió sacar a Luisa de la institución durante una estancia de reposo. Ambos huyeron a través de varios países hasta llegar a Francia. Un examen médico realizado en París declaró en 1905 que Luisa estaba mentalmente sana. Como consecuencia, se divorció amistosamente de Felipe en 1906. Sin embargo, la compensación económica no bastó para mantener su costoso estilo de vida ni para saldar sus deudas. Tras la muerte de su padre, Leopoldo II, en 1909, Luisa inició junto con su hermana Estefanía varios procesos judiciales para obtener una parte mayor de la fortuna paterna. Consideraba que la gestión de los bienes del rey la había perjudicado y rechazó inicialmente una indemnización propuesta por el Estado. Las demandas no prosperaron, pero en 1914 recibió finalmente algo más de cinco millones de francos de la herencia. La Primera Guerra Mundial agravó su situación. Luisa y Mattachich tuvieron que abandonar Viena; la pensión belga que recibía fue suspendida y se vio obligada a vender sus joyas y objetos personales. En 1916, Mattachich fue detenido como presunto conspirador. Luisa quedó insolvente y durante un tiempo vivió en condiciones extremadamente difíciles. Su hijo Leopoldo, que se había puesto del lado de su padre y había rechazado todo contacto con su madre, murió en 1916 en circunstancias trágicas. Su hija Dorotea se había casado en 1898 con Ernesto Günther de Schleswig-Holstein; el matrimonio no tuvo hijos y ella también rompió el contacto con su madre. Después de la guerra, Luisa fue considerada persona indeseable en Bélgica debido a sus vínculos con Austria y Hungría. En 1921 publicó sus memorias con el título Autour des trônes que j’ai vus tomber, en las que relataba su agitada vida y sus impresiones sobre las cortes europeas. Felipe murió ese mismo año. Mattachich murió en París en 1923. Completamente aislada, Luisa se trasladó a Wiesbaden, donde murió el 1 de marzo de 1924, a los 66 años, a causa de graves problemas circulatorios. Fue enterrada en el cementerio del sur de Wiesbaden. En Bélgica, su principal recuerdo es la avenida Louise de Bruselas, que lleva su nombre.

Fuente: Louise de Belgique (fr, 236649547). Los hechos fueron seleccionados, resumidos y reformulados de forma independiente. Contenido fuente de Wikipedia: CC BY-SA 4.0