Persona

Nikolaus II.

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Nacimiento

  1. 18.05.1868

  2. 06.05.1868

Muerte

  1. 17.07.1918

Biografia

Nicolás II Alexandrovich Romanov nació el 18 de mayo de 1868 en Tsárskoye Seló, como hijo mayor del futuro emperador Alejandro III y de la emperatriz María Fiódorovna. Tras el asesinato de su abuelo Alejandro II en 1881, se convirtió en heredero del trono y recibió el título de zarévich. Su educación tuvo lugar en el hogar y combinó una amplia formación gimnástica con estudios de derecho, economía y asuntos militares. Aprendió varios idiomas, entre ellos inglés, alemán y francés, y recibió clases de numerosos eruditos destacados. Al mismo tiempo desarrolló una carrera militar y en 1892 fue ascendido a coronel. Ese mismo año asumió la presidencia del comité encargado de la construcción del Ferrocarril Transiberiano, con el objetivo de adquirir experiencia en los asuntos de Estado. Como complemento de su formación, Nicolás realizó extensos viajes. Visitó distintas provincias rusas y recorrió, a bordo del crucero «Pamiat Azova», Austria-Hungría, Grecia, Egipto, India, Tailandia, China y Japón. Durante el viaje fue atacado en Ōtsu por un policía japonés, que le hirió en la cabeza. Más tarde regresó a Rusia atravesando Siberia y llevó un diario personal, que había comenzado a escribir regularmente a los nueve años. Tras la muerte de su padre, Nicolás II subió al trono ruso el 1 de noviembre de 1894. Pocas semanas después se casó con la princesa Alix de Hesse, quien, tras convertirse a la ortodoxia, adoptó el nombre de Alejandra Fiódorovna. El matrimonio fue considerado estrecho y tuvo cinco hijos: las hijas Olga, Tatiana, María y Anastasia, y el hijo y heredero Alexéi. La familia residía principalmente en el Palacio de Alejandro, en Tsárskoye Seló, en Peterhof y, durante los meses de verano, en Crimea o a bordo del yate «Shtandart». Nicolás entendía su autoridad como otorgada por Dios y se mantuvo fundamentalmente fiel a la autocracia. Al comienzo de su reinado declaró públicamente que preservaría los fundamentos del poder autocrático con la misma firmeza que su padre. Esta postura decepcionó a muchos representantes de la burguesía instruida y de los zemstvos, que esperaban participar en la vida política y lograr reformas constitucionales. Al mismo tiempo, el Imperio ruso continuó desarrollándose económicamente. En 1897 la moneda pasó al patrón oro, crecieron la industria y la minería, y la red ferroviaria se amplió considerablemente. También se expandió la educación: aumentó el número de escuelas y estudiantes, y la formación de las mujeres estaba especialmente desarrollada en comparación internacional. Las medidas laborales limitaron, entre otras cosas, la jornada de trabajo, introdujeron asistencia médica en las fábricas más grandes y establecieron indemnizaciones por accidentes laborales. En política exterior, el gobierno buscó reforzar la posición de Rusia en Asia oriental. Rusia participó en la construcción del Ferrocarril Chino del Este, arrendó Port Arthur y Dalny y amplió su influencia en Manchuria. Esta política agravó la rivalidad con Japón. En 1904, Japón atacó la flota rusa en Port Arthur. La guerra posterior terminó para Rusia con graves derrotas, la pérdida de Port Arthur y la destrucción de gran parte de su flota en la batalla naval de Tsushima. En el Tratado de Portsmouth, Rusia tuvo que ceder, entre otros territorios, el sur de Sajalín y sus derechos sobre la península de Liaodong. Al mismo tiempo, Nicolás apoyó la convocatoria de las Conferencias de Paz de La Haya de 1899 y 1907, que impulsaron nuevos mecanismos de arbitraje internacional. La derrota en la guerra intensificó las tensiones internas. El 22 de enero de 1905, trabajadores dirigidos por el sacerdote Georgi Gapón marcharon hacia el Palacio de Invierno para entregar una petición al zar. Las tropas dispersaron violentamente la manifestación y cientos de personas murieron o resultaron heridas. El acontecimiento pasó a la historia como el «Domingo Sangriento» y destruyó en muchos trabajadores la fe en el zar protector. Durante la revolución que siguió hubo huelgas, levantamientos y terrorismo político. Presionado por una ola nacional de huelgas políticas, Nicolás firmó en octubre de 1905 un manifiesto que prometía libertades civiles y sometía la legislación a la aprobación de la recién creada Duma Estatal. Sin embargo, su relación con la Duma siguió siendo conflictiva. Disolvió las dos primeras Dumas y, mediante la ley electoral de junio de 1907, modificó la representación política en favor de las fuerzas conservadoras. En los años transcurridos entre las revoluciones continuaron las reformas. La reforma agraria impulsada por el primer ministro Piotr Stolypin pretendía liberar a los campesinos de la comunidad rural y permitirles obtener propiedades individuales. Aunque mostró algunos resultados iniciales, permaneció incompleta hasta 1917. Después de la derrota frente a Japón también se modernizaron el ejército y la marina. Rusia se integró cada vez más en los sistemas de alianzas europeos y finalmente pasó a formar parte de la Entente. La entrada de Rusia en la Primera Guerra Mundial en 1914 agravó la crisis. Según el artículo, Nicolás intentó hasta el final promover una mediación, pero no pudo impedir la guerra. Al principio confió el mando supremo al gran duque Nicolás Nikoláievich. Tras las graves derrotas de 1915, asumió personalmente el mando. Ministros y sectores del ejército criticaron esta decisión. Mientras permanecía en el cuartel general, su influencia directa sobre el gobierno disminuyó y aumentó la de la emperatriz y su entorno. Los problemas de abastecimiento, las enormes pérdidas, las dificultades económicas y las sospechas sobre la corrupción o la influencia extranjera en los círculos de la corte siguieron debilitando la autoridad de la monarquía. En febrero de 1917, los disturbios por la falta de alimentos, las huelgas y el paso de gran parte de la guarnición de Petrogrado al lado de los sublevados provocaron el derrumbe del gobierno. Nicolás se encontraba en el cuartel general de Moguiliov y ya no podía controlar la situación. Bajo la presión de los principales generales y de la Duma, renunció al trono el 15 de marzo de 1917. Inicialmente quería abdicar en favor de su hijo Alexéi, pero decidió mantenerlo consigo y transfirió la sucesión a su hermano Miguel. Este rechazó la corona pocas horas después. Nicolás, Alejandra y sus hijos fueron puestos inicialmente bajo arresto domiciliario en el Palacio de Alejandro. En agosto de 1917 fueron trasladados a Tobolsk y, en la primavera de 1918, los bolcheviques los llevaron a Ekaterimburgo. En la noche del 16 al 17 de julio de 1918, Nicolás II, su esposa, sus hijos, el médico Evgueni Botkin y tres miembros del servicio fueron fusilados en el sótano de la casa Ipátiev. La memoria de Nicolás II siguió siendo controvertida. Sus contemporáneos y los historiadores posteriores lo describieron tanto como una persona amable, cumplidora y religiosa como un gobernante políticamente indeciso y susceptible a la influencia de su entorno. En la Unión Soviética predominó la imagen de un dirigente incapaz y despótico, mientras que los círculos monárquicos de la emigración rusa glorificaron su actuación. La Iglesia Ortodoxa Rusa fuera de Rusia lo canonizó junto con su familia en 1981; la Iglesia ortodoxa rusa hizo lo propio en 2000 y los veneró como mártires. En 2008, Nicolás II y su familia fueron rehabilitados en Rusia. Los análisis genéticos respaldaron la identificación de los restos hallados en 1991 cerca de Ekaterimburgo como los del último emperador ruso.

Fuente: Николай II (ru, 154650549). Los hechos fueron seleccionados, resumidos y reformulados de forma independiente. Contenido fuente de Wikipedia: CC BY-SA 4.0