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Max in Bayern
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Austrian National Library
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Biografia
Maximiliano José de Baviera, llamado habitualmente Max en su familia, nació el 4 de diciembre de 1808 en Bamberg y murió el 15 de noviembre de 1888 en Múnich. Pertenecía a una rama secundaria de la casa de Wittelsbach, la de los condes palatinos de Zweibrücken-Birkenfeld-Gelnhausen, que ostentaban el título de «duque en Baviera». Fue conocido sobre todo por ser el padre de Isabel de Baviera, la futura emperatriz de Austria y reina de Hungría, que pasó a la historia con el sobrenombre de «Sissi».
Maximiliano era el único hijo del duque Pío Augusto de Baviera y de la princesa Amalia Luisa de Arenberg. Su familia mantenía estrechos vínculos con la casa real bávara, aliada de Francia durante la época napoleónica. Su tío abuelo, el rey Maximiliano I de Baviera, se interesó profundamente por su educación. Cuando Maximiliano tenía seis años, fue confiado al antiguo diplomático Otto von Erfurt. La formación fue estricta y físicamente exigente, pero también despertó en él una temprana valoración de la naturaleza, cultivada durante sus estancias en el castillo de Banz.
A los nueve años, por disposición del rey, Maximiliano ingresó en el Real Instituto de Educación. Allí asistió también a la escuela de latín y, pese a su origen, fue tratado en gran medida como cualquier otro alumno. Recibió clases de lenguas modernas, música, dibujo, retórica, danza y gimnasia, y tuvo que presentarse a los exámenes generales. Una experiencia decisiva fue su relación con el director del instituto, Benedikt von Holland. Cuando el joven príncipe le pidió que lo librara de un castigo físico, el director le recordó que no debía arrodillarse ante nadie salvo ante Dios. De aquella relación surgió más tarde una amistad duradera.
La educación inculcó en Maximiliano la sencillez, la resistencia física, el orden, la obediencia y una sensibilidad religiosa sin intolerancia. Al mismo tiempo despertó su interés por la literatura; antes de cumplir dieciséis años esbozó un drama titulado «La gratitud». Abandonó el instituto en 1824. Dos años después recibió una casa propia en el edificio conocido como Maxburg, administrada por el barón von Freyberg. En esa época desarrolló su pasión permanente por la equitación y se dedicó a la literatura clásica alemana y a las literaturas de distintos países y pueblos.
Tras la muerte de su tío abuelo, el rey Maximiliano I, en 1825, viajó a Múnich para presentar sus condolencias a la viuda del monarca y felicitar por su ascenso al nuevo rey, Luis I. Maximiliano ya había recibido cargos militares y Luis I lo incorporó a la Orden de San Huberto. La Universidad de Landshut se trasladó entonces a Múnich, lo que le permitió asistir a clases de filosofía, historia natural, historia y ciencias políticas.
En 1828, Maximiliano se casó en la abadía de Tegernsee con su prima Ludovica, hija del rey Maximiliano I. El matrimonio fue concertado principalmente por razones dinásticas y al principio no estuvo marcado ni por el amor ni por una gran felicidad. Sin embargo, la relación cambió después de que Maximiliano sufriera un derrame cerebral poco después de su quincuagésimo aniversario de bodas. Ludovica lo cuidó y, desde entonces, él la trató con mayor afecto. La pareja tuvo diez hijos, entre ellos las futuras reinas y princesas Elena, María Sofía, Sofía Carlota e Isabel.
En 1834, Maximiliano adquirió el castillo de Possenhofen, junto al lago de Starnberg. Allí pasó gran parte de su vida y educó a sus hijos en estrecho contacto con la naturaleza y con un fuerte sentido de la libertad personal. Tras la muerte de su abuelo Guillermo, en enero de 1837, y la de su padre, en agosto del mismo año, se convirtió en duque en Baviera. Aunque rechazaba el esplendor cortesano y el ceremonial monárquico, en 1845 Luis I le concedió el rango de alteza real.
Maximiliano llevó una vida independiente y parcialmente bohemia. Solía pasar los veranos en Possenhofen y los inviernos en su palacio de Múnich, construido según los planos de Leo von Klenze. En la corte aparecía principalmente en actos oficiales o familiares y prefería la compañía de personas sencillas. En 1838 viajó a Egipto y Tierra Santa, experiencia sobre la que escribió posteriormente un libro. De allí llevó a Baviera numerosas antigüedades, entre ellas restos humanos y animales momificados y piezas procedentes de tumbas y templos. También contribuyó económicamente a la restauración de la capilla de la Flagelación de Jerusalén.
Maximiliano tuvo una importancia especial para la música popular bávara. Tocaba la cítara, componía para ella y favoreció su difusión en los círculos cortesanos. Su maestro y músico protegido, Johann Petzmayer, también contribuyó a que la cítara terminara considerándose el instrumento nacional de Baviera. Por su entusiasmo, Maximiliano recibió el sobrenombre de «Zither-Maxl». Además, escribió poemas y relatos bajo el seudónimo de Phantasus y coleccionó esculturas del caricaturista francés Jean-Pierre Dantan. Durante una visita de su primo, el rey Luis II, algunas partituras de Richard Wagner se encontraban sobre el piano de Maximiliano; esto contribuyó a que Luis II apoyara económicamente a Wagner a partir de 1863.
Los hijos de la familia fueron educados entre Possenhofen y Múnich, sin grandes restricciones. Ludovica, sin embargo, se esforzó por conseguir para sus hijas matrimonios brillantes y acordes con su rango. Isabel se casó en 1854 con el emperador Francisco José de Austria. María Sofía se convirtió en reina de las Dos Sicilias en 1859 y defendió en vano su nueva patria contra las tropas de Garibaldi. Sofía Carlota estuvo prometida durante un tiempo con el rey Luis II, pero posteriormente se casó con el duque de Alençon. El hijo de Maximiliano, Carlos Teodoro, abandonó la carrera militar, estudió medicina y más tarde sucedió a su padre como duque en Baviera.
Aproximadamente diez años después de su primer derrame cerebral, Maximiliano sufrió un segundo en 1888, del que ya no se recuperó. Murió en Múnich, a los casi ochenta años. Sus restos fueron trasladados a la cripta familiar de la abadía de Tegernsee. Su hija Isabel no asistió al entierro. Ludovica le sobrevivió y murió en 1892.
Fuente: Maximiliano José de Baviera (es, 171997264). Los hechos fueron seleccionados, resumidos y reformulados de forma independiente. Contenido fuente de Wikipedia: CC BY-SA 4.0