Biografia
Eleonora Ana María Gonzaga, conocida como Eleonora Gonzaga la Mayor, nació el 23 de septiembre de 1598 en Mantua y murió el 27 de junio de 1655 en Viena. Pertenecía a la casa de Gonzaga y por nacimiento era princesa de Mantua y Montferrato. Como segunda esposa del emperador Fernando II, fue emperatriz del Sacro Imperio Romano Germánico, reina de Alemania, reina de Hungría y Bohemia y archiduquesa de Austria.
Eleonora era la hija menor de Vincenzo I, duque de Mantua y Montferrato, y de Eleonora de Toscana, de la casa de Médici. Su historia familiar estaba estrechamente vinculada a los Habsburgo y a otras casas gobernantes europeas. Entre sus abuelos había duques de Mantua y de Toscana, así como archiduquesas de la casa de Habsburgo; además, era sobrina de la reina María de Francia. El 22 de noviembre de 1598 fue bautizada con los nombres de Eleonora Ana María en la basílica de Santa Bárbara, situada en el palacio ducal. Entre sus padrinos se encontraba Fernando, duque de Austria Interior y futuro esposo de Eleonora.
Pasó su infancia en la corte de Mantua, que era uno de los principales centros de la cultura y la ciencia europeas. Cuando tenía diez años, su educación quedó a cargo de su tía Margherita Barbara, duquesa viuda de Ferrara y Módena. Esta vivía en el convento de las ursulinas de Mantua, que ella misma había fundado, y se ocupó de que su sobrina recibiera una formación completa. Eleonora estudió idiomas, historia, música y pintura. También estuvo profundamente influida por la religiosidad de su tía, expresada en la devoción religiosa y la caridad.
Desde temprano se buscó para Eleonora un matrimonio adecuado a su rango. En 1610, su padre negoció una unión con Marcantonio IV Colonna, duque y príncipe de Paliano. A pesar de la elevada dote prevista, las conversaciones fracasaron. Tampoco prosperó un matrimonio con Víctor Amadeo, príncipe heredero de la casa de Saboya, porque la otra parte exigía importantes cesiones territoriales como dote. Vincenzo I murió en 1612 sin haber resuelto el matrimonio de su hija.
Después de la muerte de su primera esposa, María Ana de Baviera, con quien había tenido dos hijos y dos hijas, el emperador Fernando II envió en julio de 1621 a Mantua a su hombre de confianza, Johann Ulrich von Eggenberg, para negociar un matrimonio con Eleonora. Para esta unión con una pariente que además era su madrina de bautismo, se obtuvo la autorización de la Santa Sede. El contrato matrimonial se firmó el 21 de noviembre de 1621; ese mismo día se celebró en Mantua una boda por poderes. La verdadera celebración nupcial tuvo lugar el 2 de febrero de 1622 en Innsbruck. La ceremonia fue relativamente sencilla. Fernando regaló a su prometida un diamante con una perla, y los estamentos del Tirol también le entregaron una suma de dinero. Poco después, los recién casados viajaron a Viena.
Aunque Fernando era considerablemente mayor que ella, el matrimonio fue considerado feliz. No tuvieron hijos en común, pero Eleonora se ganó la confianza de sus hijastros. Ejerció una influencia especialmente importante sobre el menor de ellos y despertó en él el amor por el arte y la literatura. Al igual que su esposo, era profundamente religiosa y apoyaba la Contrarreforma. Fomentó iglesias y monasterios, atendió a los necesitados y mantuvo una relación particularmente estrecha con los jesuitas. Ambos esposos compartían además su entusiasmo por la caza y la música. Más tarde, Fernando modificó el contrato matrimonial en favor de su esposa.
Tras su llegada a Viena, Eleonora aprendió alemán. Incorporó a muchos de los servidores de la emperatriz fallecida y envió de vuelta a Mantua a gran parte de su propio séquito. Fernando le cedió inicialmente la finca Favorite y, más tarde, también recibió los palacios de Laxenburg y Schönbrunn. El 26 de julio de 1622 fue coronada reina de Hungría en Bratislava. El 7 de noviembre de 1627 fue coronada en Ratisbona emperatriz del Sacro Imperio Romano Germánico y reina de Alemania; el 21 de noviembre del mismo año fue coronada reina de Bohemia en Praga.
Eleonora mostraba poco interés personal por la política cotidiana, pero procuraba desempeñar concienzudamente su papel de soberana. Acompañaba a Fernando en sus encuentros con los príncipes electores y con los principales representantes del Imperio. Su compromiso religioso y caritativo tuvo gran importancia. En la iglesia de los Agustinos de Viena mandó construir la capilla de Loreto, consagrada en 1627 y convertida en la segunda capilla de la corte. Fundó o apoyó varios monasterios de carmelitas descalzos en Viena y Graz. También promovió una hermandad que se ocupaba de preservar la memoria y dar sepultura a los difuntos pobres, además de ayudar a los necesitados.
La música ocupó un lugar destacado en su corte. Eleonora protegió a músicos y bailarines italianos y contribuyó a convertir la corte imperial vienesa en un centro de la música barroca europea. Con su participación se estableció la tradición de representar óperas y ballets durante las celebraciones de la familia imperial. Para estas representaciones se construyó una gran sala de madera en el complejo de la Hofburg de Viena. La primera función tuvo lugar en 1625, con motivo del cumpleaños de Fernando II.
Eleonora sufrió profundamente por la guerra que estalló tras la muerte de sus hermanos, quienes no habían dejado herederos varones. En aquel conflicto, el emperador, el rey de España y el duque de Saboya combatieron, entre otros, contra Francia, Venecia y el duque de Mantua y Montferrato. Las tropas imperiales conquistaron y saquearon Mantua, la ciudad natal de Eleonora.
Tras la muerte de Fernando, el 15 de febrero de 1637, la emperatriz viuda vivió inicialmente en Graz, cerca de su mausoleo. Ese mismo año se trasladó a Viena y se instaló en el monasterio carmelita que había fundado. Sus contemporáneos describieron su vida como piadosa y retirada, aunque permaneció vinculada a la sociedad y a la política. Pasaba parte de su tiempo en sus residencias campestres, entre ellas Schönbrunn, que hizo ampliar según el estilo barroco italiano. Mantuvo una intensa correspondencia con sus parientes de Italia y Austria y más tarde desempeñó un papel importante en el acuerdo matrimonial entre su hermana menor, Eleonora, y su hijastro, el emperador Fernando III. El contrato se firmó el 8 de febrero de 1651.
En su testamento, redactado en 1651 y modificado una última vez poco antes de su muerte, Eleonora nombró heredera principal a la joven Eleonora. También legó sumas considerables para misas por su alma y obras de caridad. Murió en Viena en 1655 y fue sepultada inicialmente en el monasterio carmelita. Su corazón fue enterrado en un recipiente junto a la tumba de Fernando II. En 1782, sus restos fueron trasladados a la catedral de San Esteban de Viena.
Fuente: Էլեոնորա Ավագ (hy, 10384770). Los hechos fueron seleccionados, resumidos y reformulados de forma independiente. Contenido fuente de Wikipedia: CC BY-SA 4.0